La merluza, el pescado rico en proteínas que protege el sistema nervioso y cuida los huesos y los músculos
Entre los pescados blancos más habituales en la gastronomía española, además de ser una opción interesante para quienes buscan cuidar su alimentación sin renunciar al sabor, se encuentra la merluza .
Su bajo contenido en grasa, su aporte de proteínas de alta calidad y su riqueza en vitaminas y minerales la convierten en un alimento de gran valor nutricional.
Según la Fundación Española de la Nutrición (FEN), una de las principales características nutricionales de la merluza es su reducido porcentaje de grasa , inferior al 3%, que permite clasificarla dentro del grupo de los pescados blancos o magros.
Esta composición la convierte en una alternativa adecuada para incluir pescado en una dieta equilibrada sin elevar significativamente el aporte de grasas.
Sin embargo, su bajo contenido lipídico no significa que carezca de grasas beneficiosas.
Entre las que contiene destacan los ácidos grasos poliinsaturados omega-3, conocidos por su papel en el mantenimiento de la salud cardiovascular .
Estos nutrientes participan en diferentes funciones del organismo y forman parte de una alimentación saludable, especialmente cuando se combinan con otros hábitos beneficiosos, como realizar actividad física y mantener una dieta variada.
Por su composición, la merluza puede incorporarse con facilidad a las comidas habituales, tanto en preparaciones sencillas como al horno, a la plancha o al vapor, como en recetas tradicionales acompañadas de verduras, patatas o legumbres.
Proteínas de alta calidad Otro de sus principales beneficios es su elevado contenido en proteínas de alto valor biológico, recoge la FEN.
Estas proteínas aportan los aminoácidos esenciales que el organismo necesita para desarrollar y reparar tejidos , mantener la masa muscular y producir sustancias indispensables para su funcionamiento, como determinadas enzimas y hormonas.
El aporte proteico convierte a la merluza en un alimento interesante para personas de diferentes edades.
Así, puede formar parte de la alimentación de quienes practican deporte, de los adultos que desean conservar su masa muscular y de las personas mayores, para quienes resulta especialmente importante asegurar una ingesta suficiente de proteínas.
Además, su textura suave y su sabor delicado facilitan su incorporación a numerosos menús familiares .
Si se prepara con técnicas culinarias que no requieran grandes cantidades de aceite, permite elaborar platos nutritivos sin añadir un exceso de grasa.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.