La princesa Amalia mostró por primera vez la impactante cicatriz que le quedó tras su accidente a caballo
A los 22 años, Amalia de Orange continúa activamente su formación para un día asumir como reina de los Países Bajos.
Esta semana dijo presente en la ciudad alemana de Aquisgrán para la inauguración de los Campeonatos Mundiales de la FEI 2026 , uno de los eventos hípicos más prestigiosos y que históricamente cuenta con la presencia de las realezas.
La presencia de la heredera neerlandesa, que es fanática de este deporte y de hecho lo practica desde pequeña, no pasó inadvertida.
Conversó activamente con los invitados, visitó a los caballos e hizo una entrada majestuosa a bordo de un carruaje de su familia.
Su look verde y blanco causó furor, pero fue un inesperado detalle en su cuerpo lo que sorprendió a todos .
La princesa llegó a la ceremonia inaugural a bordo del carruaje Cream Calèche de 1898.
Se trata de una reliquia dentro de la corona neerlandesa y está cargada de historia.
Fue un regalo que la reina Emma le hizo a su hija Guillermina por su ascenso al trono.
Para el evento hípico, la heredera optó por un look elegante, pero al mismo tiempo fresco y juvenil.
Lució el diseño The Verdelle Val Dress de la firma española Nina Blanc.
Se trató de un vestido midi a rayas verde y blanco confeccionado en lino y tencel, con lazos ajustables en los hombros, bolsillos y cierre en la espalda .
Lo combinó con unos stilettos de Gianvito Rossi —zapato característico de su madre— verdes y un clutch a tono.
De joyas eligió unos aros colgantes de esmeraldas con un anillo del set y brazaletes dorados.
Al cabello lo dejó suelto y peinado con dos torzadas y optó por un maquillaje sutil que realzaba los ojos y los labios con un color rosa.
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