“Efecto dopamina”: cómo el celular nos atrapa y nos aleja de nuestros sueños y proyectos
¿Tenemos conciencia de la manera en que las nuevas formas de vivir, relacionarnos y trabajar con las pantallas nos roban nuestro tiempo y presencia? En la era anterior al smartphone, los seres humanos estábamos presentes , en casa, en la mesa, en el colectivo, en el auto; eso no significa que estuviéramos siempre disponibles para nuestros seres queridos, pero no estábamos “atrapados” por la pantallita que hoy, de mil y una formas, se las ingenia para seducirnos .
Entramos para hacer algo importante y necesario que duraría treinta segundos y nos quedamos veinte minutos más dando vuelta por las distintas apps, borrando y contestando mails y mensajes que no tienen ninguna urgencia, jugando un solitario, mirando lo que nos presenta Instagram , Facebook o Tiktok , viendo cosas que no nos interesan ni nos enriquecen, que en media hora no vamos a recordar… Nueve hábitos que los expertos desearían que hicieras para aumentar tu longevidad Como dice la película El dilema de las redes sociales, si no pagamos por el producto, es que estamos siendo usados y somos el producto.
Donde sea que entremos, nos bombardean con publicidades, buscan tentarnos y persuadirnos, nos manipulan sin nuestro consentimiento.
Interesamos más -a la sociedad de consumo- mirando el teléfono que viviendo nuestra vida .
Antes de intentar salir de Matrix, tenemos que darnos cuenta de que estamos adentro… A partir de eso, ¿y si volvemos a comprar un reloj despertador, para poder dejar el celular en el baño cargándose de noche?; y ¿si buscamos la máquina de fotos que está arrumbada en un cajón? Podemos mirar la serie o la película en pantalla grande junto a otros; hoy la de guerra que le gusta a mi marido y mañana la comedia romántica que prefiero; volvamos a mirar el diccionario para buscar una palabra; el pronóstico meteorológico en el diario o en la televisión.
Bienvenido Waze para alertarnos de las fotomultas y elegir el mejor camino para llegar, pero tengamos también un mapa carretero o una guía, para que no se nos pierda la imagen global de los lugares físicos y también de la vida que desaparece al estar enfocando todo el tiempo solo a quince centímetros.
Busquemos la forma de no dejarnos esclavizar por el celular , cada vez que miramos el teléfono por algún excelente motivo casi inevitablemente caemos en su embrujo que nos lleva a otra cosa, y a otra y a otra… A los adultos no nos roban la identidad, o no tanto, porque la construimos en épocas anteriores, cuando había tiempo para no hacer nada, para aburrirnos, conocernos a nosotros mismos, interactuar con otros, mirar el mundo parados en el semáforo rojo, o en la cola del supermercado.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación Salud.