Hacer ejercicio al aire libre con frío: las razones por las que puede rendir más y los signos de alarma que indican que hay que parar
Cuando la marca del termométro desciende, ¿conviene esperar a que mejore el clima para salir a entrenar ? ¿Cómo repercute en nuestra salud salir a hacer deporte durante jornadas muy frías? ¿Hace bien entrenar al aire libre con bajas temperaturas? Según explica Juan Ignacio Ruiz, jefe de Clínica Médica del Hospital Alemán (MN 129439), no existe ninguna razón médica para dejar de hacer actividad física cuando baja la temperatura .
E indica que, de acuerdo a la American Heart Association entrenar en climas fríos ofrece beneficios adicionales respecto de hacerlo con calor porque el corazón trabaja con menor sobrecarga ya que se reduce la tasa de sudoración y se gasta menos energía en la termorregulación activa, lo que permite entrenamientos más largos y eficientes.
A eso se suma la exposición a la luz solar, que mejora el ánimo y contribuir al sistema inmunitario.
Ruiz considera que el riesgo real no es “resfriarse por el frío”, sino la hipotermia , es decir, que la temperatura corporal sea anormalmente baja.
Esto puede producirse si la marca térmica es muy baja y se combina con viento o lluvia.
“Por ejemplo, con 0 °C y viento, la sensación térmica puede caer a -9 °C.
En estos casos, los signos de alarma son pies y manos fríos, escalofríos, falta de coordinación y dificultad para hablar” , señala el especialista.
Y considera que existen dos grupos que requieren un cuidado especial: las personas con antecedentes respiratorios , como asma o EPOC, y, por otro, las personas con antecedentes cardiovasculares.
En el caso del primer grupo, el aire frío y seco irrita las vías aéreas y esto puede derivar en mayor obstrucción.
Por eso recomienda que este grupo entrene atento a los signos de alarma y siguiendo las indicaciones médicas sobre medicación previa al ejercicio.
En tanto, que el segundo grupo debe evitar esfuerzos físicos intensos y repentinos, ya que aumentan el riesgo de infarto, arritmias y angina de pecho.
Sobre el mito invernal que cada temporada revive y que tiene como protagonista a la vitamina C , Ruiz asegura que una revisión sistemática de 2013, que incluyó estudios aleatorizados de bajo riesgo de sesgo, no encontró beneficios de la vitamina C para reducir el riesgo de resfríos en la población general.
Sin embargo, en estudios sobre personas expuestas a ejercicio físico severo o a ambientes extremos, la suplementación preventiva sí redujo la incidencia de resfríos.
Para el jefe de Clínica Médica del Hospital Alemán, no está justificado el uso rutinario en quienes hacen actividad física habitual, aunque el bajo costo y la seguridad del suplemento, sumados a ese posible beneficio en contextos de estrés extremo, ameritan seguir investigando.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación Salud.