Queremos enfriar las ciudades y hemos recuperado una idea milenaria: este bloque funciona como un botijo gigante
Las ciudades de cemento y asfalto tienen un problema térmico bastante importante, puesto que estos materiales absorben el calor durante el día y lo liberan lentamente, convirtiendo las calles en hornos y generando el conocido efecto de "isla de calor urbana".
Y esto es algo que hemos tenido que sufrir bastante en un verano marcado por temperaturas extremas y que no parece que vayan a dar tregua en el futuro.
Lo hemos estado cosechando.
Que las temperaturas van en aumento es una realidad contrastada y las olas de calor cada vez son más frecuentes, pero nosotros tampoco estamos haciendo demasiado para poder paliar la situación.
Una de las formas que tenemos de conseguir una sensación térmica más agradable, por ejemplo, está en la plantación de árboles de manera inteligente.
Y no es algo que se diga por decir, puesto que ahora mismo hay diferentes estudios encima de la mesa que nos demuestran con datos que los bosques urbanos que tienen cierto sentido y tienen sus copas conectadas y alineadas ofrecen una experiencia mucho más agradable .
Y solo hay que irse a alguno de estos bosques para notar cómo automáticamente se reduce la temperatura.
En Xataka La NASA ha hecho los cálculos: China puede ralentizar la rotación de la Tierra con un llenado de las Tres Gargantas Cada vez menos árboles.
Con este pretexto, lo lógico sería comenzar a plantar árboles por todas las ciudades y crear bosques urbanos de una manera inteligente que puedan actuar como refugios climáticos, pero la realidad es que cada vez es más común ver ciudades áridas con aceras y carreteras a cielo descubierto.
Y esto solo provoca que estos materiales comiencen a almacenar calor que se va liberando a lo largo del día y la verdad es que pasear por una ciudad de tarde es algo de valientes.
Hay opciones.
Además de plantar árboles en nuestras ciudades, hay otras muchas ideas para tratar de conseguir un poco de alivio en nuestras calles.
Una de estas la vimos el año pasado, fruto de dos estudiantes de diseño industrial de la Universidad de Zúrich, Andrin Stocker y Luc Schweizer, que crearon Blocº .
Una idea que la verdad tiene todo el sentido del mundo, puesto que combina una especie de ladrillo, agua y energía solar para refrescar el aire en los puntos más calurosos de la ciudad.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.xataka.com — el contenido pertenece a Xataka.