Manifiesto a favor de la sobremesa: un gusto improductivo, irreductible y tremendamente español
Todas las comidas felices se parecen porque cada una termina a su manera.
Hay un momento que no llega porque hay una decisión que nadie toma, como en el amor o en la bancarrota, uno simplemente se encuentra ahí; el postre ha terminado, el café también, los hielos se deshacen en los vasos, por lógica toca que pase todo lo siguiente.
Y entonces no pasa nada.
El final de la comida ha ralentizado el tiempo, casi lo ha congelado; la conversación se suele volver un poco más interesante —porque esto no le sucede a nadie comiendo ante YouTube—, todo lo ajeno un poco menos importante.
Hemos comido juntos y aquí seguimos, igualados por esa experiencia común, alargando su conclusión porque sí, instalados en un rato privado, improductivo, anticapitalista, tremendamente español y, según avanza la cultura, incluso rebelde; en una costumbre sin ritual.
Estamos aquí porque aquí estamos muy bien.
Estamos, si aún hay que decirlo, de sobremesa .
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5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en elpais.com — el contenido pertenece a El País.