EE.UU. e Irán incumplen el plazo de 60 días para llegar al acuerdo y la guerra se cuela en la campaña electoral
Hace muchas semanas que ni siquiera cotizaba en las apuestas que EE.UU. e Irán consiguieran lo que se comprometieron a mediados de junio: llegar a un entendimiento en un plazo de sesenta días para poner fin a la guerra de Irán, otorgar alivios financieros para el régimen de Teherán, reabrir el estrecho de Ormuz y sentar los cimientos para un acuerdo futuro sobre el programa nuclear iraní.Ese plazo concluye este lunes y aquel memorándum de entendimiento que Donald Trump firmó con pompa y circunstancia en París es papel mojado.
Ambos bandos han dejado claro y han dado por hecho que la materialización del acuerdo no se ha producido.
Y que la única realidad es que se prolonga el 'impasse' que marca la guerra de Irán desde hace meses: posiciones enfrentadas, vulneraciones esporádicas del alto el fuego, agresividad retórica y ningún avance sobre el asunto con más impacto inmediato, el bloqueo de Ormuz.Ese acuerdo preliminar -bautizado como 'Memorándum de Islamabad', porque la capital de Pakistán fue el escenario de muchas negociaciones previas- incluía la posibilidad de aprobar extensiones al plazo de 60 días.
No es imposible que Trump anuncie a última hora una ampliación de las negociaciones, pero sería algo irrelevante para el fondo del asunto: la guerra de Irán se ha convertido en lo que en EE.UU. se denomina 'war of attrition', guerra de desgaste.
Guerra de desgaste económico , claro.
Pero con la peligrosidad adicional para Trump de que el dolor económico para los estadounidenses lo puede sufrir este otoño en las urnas, en las legislativas que definen el control del Congreso.EE.UU. e Irán no intercambian ataques desde finales del mes pasado.
Pero la realidad de que ambos países han dejado correr el plazo que se dieron para su acuerdo es la mayor demostración que la guerra se le ha enquistado a Trump.Cambio de objetivosEl presidente de EE.UU. inició la guerra contra Irán de forma conjunta con Israel a finales de febrero, con objetivos ambiciosos que incluían el cambio de régimen de Teherán -cuando anunció la guerra, aseguró que los ciudadanos iraníes podrían tomar el poder- y acabar para siempre con la posibilidad de que Irán obtenga el arma nuclear, la justificación central para sus ataques.Trump insistió durante los compases iniciales de la guerra que el conflicto estaba a punto de acabar.
Que podría acabar con la guerra «en dos o tres días».
Que duraría un par de semanas.Pero, casi seis meses después del comienzo de los bombardeos, Trump se faja por conseguir objetivos más modestos , como la reapertura de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del petróleo y del gas globales.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC Internacional.