Naomi Watts, premio Donostia 2026: «A medida que me hago mayor, me preocupa menos complacer a los demás»
Naomi Watts recibe en San Sebastián el premio de Honor a una vida a la que le quedan muchas vidas por vivir.
Porque la actriz de 57 años está lejos de conformarse.
Para empezar, porque todavía le llegan proyectos interesantes como el que presenta en el festival, 'La esposa perfecta', donde da vida a una ama de casa de los años sesenta con un oscuro pasado familiar en los campos de concentración nazi; y para continuar, porque todavía tiene mucho por explorar: «En mis inicios decían que más me valía darme prisa porque todo se acaba a los 40 años... y aquí estamos hoy.
Ahora tengo casi 60...
Creo que las cosas han cambiado», presumió en rueda de prensa.
Después, en entrevista con ABC, profundizó: «A medida que me hago mayor, me preocupa menos aparentar o complacer a los demás.
Espero que, gracias a mi experiencia al superar momentos difíciles, pueda mostrarme como una persona más auténtica», dijo.Esos momentos difíciles van desde la muerte de su padre, el 'road manager' de la banda Pink Floyd que falleció, según medios de la época, por sobredosis cuando Naomi tenía apenas siete años; o las mudanzas familiares que la llevaron de Reino Unido hasta Australia para terminar viviendo, ya de adulta, en Nueva York. «Si hay un tema que se repite a lo largo de mi obra –y creo que lo hay–, está marcado por dos vertientes: el duelo y la identidad, dos aspectos fundamentales de quién soy.
Por la muerte de mi padre y las mudanzas siempre he tenido que adaptarme y reinventarme», relata sobre un tipo de vivencias que ha llevado al cine con sus personajes: «Creo que esas tramas son muy conmovedoras y muy humanas.
Y aunque intento abordar temas nuevos y distintos, esas son las dos cosas que parecen ser un hilo conductor de mi carrera».
Un carrera que esta ciudadana del mundo anglosajón ha moldeado hasta erigirse como una de las actrices más precisas y respetada de su generación.
Algo que logra también por su cuidado a la hora de elegir películas, siempre en los límites del Hollywood más autoral.
Como el de esta película, 'La esposa perfecta', donde el juego de espejos entre las apariencias que exponemos y lo que escondemos en casa (o en la cabeza) sirve para resumir el mundo actual a través de una historia real de los años 60. «Eso es, en cierto modo, lo que me llamó la atención: la dualidad de esta mujer que tenía un pasado atroz, que cometió crímenes de guerra espantosos, pero que, sin embargo, se mostraba ante el mundo como la persona más amable, una buena vecina, alguien que va a la iglesia, que hornea galletas y que cuida de sus amigos y de su marido», explica.
El equipo de 'La esposa perfecta', en San Sebastián, con banderas de Palestina al fondo.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.