El ‘ghosting’ no nació con Tinder: cuando las relaciones se complican, desaparecer siempre fue una opción
Las relaciones, especialmente las de pareja, nunca han sido sencillas.
Al fin y al cabo, pocas cosas tienen tanta capacidad para sacar a la superficie nuestros miedos, carencias, expectativas y contradicciones al vincularnos de verdad con otra persona.
El problema es que ahora hemos añadido un ingrediente nuevo a la ecuación: las redes sociales.
Y aquello que ya era complejo se ha convertido en un campo de minas digital.
Hemos inventado más palabras para describir lo que ocurre entre dos personas que soluciones para aprender a relacionarnos mejor.
Ghosting, breadcrumbing, orbiting, benching, floodlighting… un diccionario de anglicismos infumables para describir malestares que, en realidad, son bastante antiguos.
Porque desaparecer cuando la relación se vuelve más cercana no lo inventó Tinder.
Tener miedo al compromiso tampoco.
Ni necesitar atención constante, ni sentir celos, ni mantener a alguien cerca sin querer construir nada con esa persona.
Lo que sí han hecho las redes sociales es ofrecernos un escenario extraordinariamente eficaz para amplificar todo eso.
Y aquí está el quid de la cuestión, el 'oro molido' para la evolución de cada persona.
Porque te cuento un secreto (a voces): todos aquellos aspectos que yo no quiera ver de mí se pondrán de manifiesto cuando empiece a relacionarme desde la virtualidad de una pantalla.
Si de algún modo siento inseguridad, probablemente sentiré mucha inquietud cuando esa persona no me conteste, tarde más de lo esperado o me deje en visto.
Si tengo miedo a comprometerme para que no me hagan daño, quedaré con tres personas a la vez y así mantengo la falsa sensación de que quiero una relación cuando, en realidad, estoy haciendo todo lo posible para no implicarme demasiado con nadie.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.20minutos.es — el contenido pertenece a 20 Minutos Salud.