Recomendaciones de la neurociencia para relajarse y evitar el ruido mental en vacaciones
Mañana, 15 de agosto, se celebra el Día Mundial de la Relajación, una fecha que pretende concienciar sobre los efectos negativos del estrés crónico y la importancia de hacer una pausa en la rutina diaria para cuidar la salud física y mental.
Sin embargo, incluso en esta época del año, cuando muchas personas disfrutan de unas semanas de descanso, no logran ese ansiado estado de relajación.
Y es que vivimos inmersos en una rutina diaria laboral de reuniones interminables, correos electrónicos que se acumulan, decisiones urgentes, multitarea, una exposición constante a mensajes que llegan a través de las redes sociales...
Para Elena Gallardo , neurocientífica y profesora del Máster de Neuropsicología y Educación de UNIR , esta combinación explica por qué la mayoría de las personas llega a las vacaciones con un nivel de agotamiento mental sin precedentes . «Todo parece añadir nuevas tareas, más estímulos visuales y un exceso de información.
Para nuestro cerebro son demasiados datos a procesar, y esa sobrecarga termina provocando un importante desgaste mental justo antes del periodo vacacional», explica a ABC.La experta señala que este fenómeno tiene una base neurobiológica muy concreta. «El tálamo, una estructura cerebral que actúa como 'peaje' de la información sensorial, acaba saturándose cuando recibe un volumen excesivo de estímulos.
Como consecuencia, nuestras respuestas dejan de ser tan eficaces y aumenta la actividad de áreas emocionales como la amígdala, especialmente sensible al estrés», afirma.Ese exceso de activación favorece, además, la aparición de pensamientos repetitivos -la conocida 'rumiación y retroalimentación- y respuestas emocionales impulsivas. «Cuando la amígdala toma protagonismo, el pensamiento más racional pierde fuerza .
Nos cuesta concentrarnos, tomar decisiones con claridad y mantener el foco.
El resultado es esa sensación de niebla mental, irritabilidad y dificultad para pensar con claridad que tantas personas experimentan antes de las vacaciones».Gallardo explica que el llamado 'ruido mental' nace, en gran medida, del ruido exterior. «La multitarea, las demandas laborales, la hiperconectividad y la infoxicación mantienen al cerebro en un estado de alerta permanente que activa la respuesta de estrés», señala.Pero, según la neurocientífica, esta situación no solo afecta al rendimiento cognitivo. «Las hormonas del estrés tienen un impacto directo sobre el sistema inmunológico.
Cuando permanecemos durante meses en un estado de tensión constante, nuestras defensas se resienten, lo que explica que muchas personas enfermen precisamente al comenzar las vacaciones, cuando por fin el organismo baja la guardia».La dificultad para desconectar tampoco desaparece al terminar la jornada laboral.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC Bienestar.