Mónica Bettencourt-Dias, bióloga celular y directora del CRG: "Podemos abordar desafíos clave para la humanidad"
La investigadora portuguesa, primera mujer en dirigir el Centro de Regulación Genómica de Barcelona, asegura que estamos en una etapa apasionante para la ciencia en la que tenemos las "herramientas para afrontar algunos de los problemas actuales más complejos"
Hija de un matemático y una investigadora en Ciencias Sociales, Mónica Bettencourt-Dias (Lisboa, 1973) siempre quiso ser científica. Desde bien pequeña tuvo claro que esa, sin duda, era la mejor vía para canalizar una curiosidad nata que, tras una carrera de éxito, aún se nota que conserva. Esta doctora en Bioquímica y Biología Celular, que recientemente ha asumido la dirección del Centro de Regulación Genómica de Barcelona (CRG) -es la primera mujer que ostenta el cargo-, exhala entusiasmo cuando habla de ciencia, una disciplina que, asegura, atraviesa un momento histórico. «Creo que estamos en una etapa apasionante porque ahora tenemos las herramientas para abordar algunos de los problemas más complejos de la humanidad», señala la investigadora portuguesa, que compaginará su labor al frente del prestigioso centro de investigación con su propio laboratorio.
«Contamos con tecnología, capacidad de análisis de datos y experimentación para abordar preguntas que antes no podíamos responder. Y en el CRG tenemos una posición privilegiada para afrontar esos retos porque en el centro existe una combinación de factores extraordinaria, que incluye unas fantásticas plataformas tecnológicas, herramientas computacionales que manejan IA y datos biológicos y una gran capacidad para llevar a cabo ciencia experimental», subraya.
Este nuevo paradigma ya está permitiendo plantearse no solo estudiar y tratar de comprender la biología, sino también adelantarse a ella y diseñarla, expone la investigadora. « Con estas herramientas podremos anticipar lo que va a pasar , saber cómo va a evolucionar un cáncer o cómo va a cambiar una determinada bacteria. Esto ya nos está permitiendo ser mucho más predictivos y anticipar, por ejemplo, cómo va a funcionar un tratamiento, lo que va a hacer posible aplicar en los pacientes una medicina de precisión mucho más eficaz», avanza la investigadora.
También está siendo ya útil está aproximación para afrontar problemas relacionados con el medio ambiente, continúa. «Un equipo del CRG ya está realizando este tipo de predicciones en poblaciones animales, como las del lince ibérico . Con estos animales ha habido históricamente problemas de reproducción, de cría. Pero ahora, mediante el análisis del genoma de distintos ejemplares, es posible determinar qué animales es mejor cruzar entre sí para garantizar la supervivencia de la población», ejemplifica.
«Creo que estamos en un momento clave en el que podemos afrontar desafíos cruciales tanto para la salud humana como para la salud de los ecosistemas. Suena a ciencia ficción, pero ya está siendo una realidad», remarca. Las herramientas disponibles abren además un nuevo horizonte en torno a la biología generativa, a la capacidad de crear elementos que no existían previamente en la naturaleza. « Hablamos de diseñar nuevas proteínas, como una citoquina relevante para una enfermedad humana .
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elmundo.es — el contenido pertenece a El Mundo.