De evitar atentados a organizarlos: todavía queda alguna resistencia afgana, y es la que Occidente entrenó
Sami Sadat ha pasado casi dos décadas evitando atentados, cazando terroristas y dirigiendo operaciones especiales en distintos puntos de su país, Afganistán, contra los grupos armados que amenazaban el Gobierno de Kabul. A principios de mes, el oficial de las fuerzas especiales volvió a vestir su camiseta caqui del extinto Ejército afgano para anunciar justo lo contrario ante las cámaras . Su movimiento — el Afghanistan United Front — iniciaba una campaña de atentados y asaltos de guerrillas contra el nuevo régimen de la capital, ahora en manos de aquellos a los que persiguió : los talibán .
"Tras cuatro años, 11 meses y 15 días de ocupación talibán, aparezco frente a ustedes con el uniforme del ejército afgano. Representa el espíritu indomable de Afganistán ", comenzaba el ex teniente general en perfecto inglés. "He autorizado a mis fuerzas a realizar operaciones contra objetivos talibanes: miembros, bases y líderes ", sentenciaba en el comunicado.
El grupo del comandante rebelde ha reivindicado desde entonces una docena de incursiones en distintas provincias del país, incluida Kandahar , el histórico núcleo de resistencia talibán frente a la invasión soviética y americana, y hogar del actual líder del Gobierno integrista: Haibatulá Ajundzadá . "Queremos demostrarles que no hay ningún lugar seguro frente a nuestros ataques , ni siquiera en la casa del líder supremo de los talibanes", explicaba Sadat en una entrevista .
Este cambio de roles se ha convertido en tendencia a lo largo de estos cinco años de Gobierno integrista , cumplidos el pasado 15 de agosto, ante el que un remanente del Ejército afgano se ha negado a doblegarse . "Antiguos miembros de las fuerzas de seguridad e inteligencia se han unido a las filas de grupos armados opositores o incluso han formado los suyos propios para enfrentarse al régimen", detalla Pearl Pandya, analista de ACLED.
Otro ejemplo sería el Afghanistan Freedom Front (AFF), fundado en 2022 por Yasin Zia , quien llegó a ser jefe del Estado Mayor y ministro de Defensa. En su exilio ha llegado a publicar un manifiesto con 32 puntos para el futuro del país. Este general se ha convertido en una de las caras más visibles de la lucha contra el régimen integrista. Sólo en 2025, su organización reivindicaba 330 operaciones a lo largo del país contra los talibanes, muchas de ellas confirmadas por informes de Naciones Unidas y medios locales.
A la lista, se suma un nuevo grupo surgido este verano, el Sepahiyan-e-Mehan o Homeland Soldiers Front (HSF), bajo el mando de Qayum Malang , también comandante de las Fuerzas Especiales afganas . En julio, el grupo lanzó un asalto sobre el distrito de Yaftali Sufla, en la frontera con Tayikistán. Las fuerzas de Malang consiguieron tomar la comisaría del distrito durante unas horas, alzando su bandera, hasta que se retiraron ante la llegada de refuerzos.
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