Instrucciones para aterrizar la ola
Afortunadamente ya estoy lejos del mar aburridísimo, las medusas amenazadoras y el paisaje de las toallas al que apliqué mi delirio hermenéutico; desde mi fresco refugio 'mesetario', sin nostalgia playera, ni rencor epistemológico (expresión completamente fuera de lugar), trato de ordenar lo poco que me queda de las sinapsis neuronales para conseguir ofrecer, con mi generosidad proverbial, un informe para 'aterrizar la ola'.
Esta sesusídima cuestión se me ocurrió en una sudorosa siesta, ritual de obligado cumplimiento como he contado en otra de mis deambulaciones textuales.
Sobrellevando la calorina con el ventilador a máxima potencia, haciendo scrolling recaí en una entontecedora secuencia de vídeos frikis.
Algo huele a podrido en mi mente porque en vez de 'salirme' reels sobre la metafísica aristotélica o la metacrítica de la teoría del conocimiento pos-husserliana, me acosan chorradas de personajes desquiciados, grabaciones de 'tigres' dominicanos o confesiones de malandros colombianos.
Esta fauna salvaje no tiene domador que la reconduzca a otro zoológico que las pantanosas redes sociales, ese muladar en el que me encuentro deyecto y, nunca más oportuno, comportándome como buitre carroñero.
El caso es que estaba entregado al hipnótico revisionismo de las peripecias de David Evil y Pájaro Azul .
Si no sabes, querido lector, de qué va la cosa, te invito a que consultes ipso facto a la IA para escapar de tu penosa ignorancia supina.
También recomiendo administrarse estas 'instrucciones' en decúbito supino o, para no andarme con tecnicismos, tumbado a la bartola.
En cualquier caso, sabedor de los síntomas de la pereza canicular, ofrezco una síntesis de la 'saga de los Evil' que, afortunadamente, es menos laberíntica que las peripecias de 'Juego de Tronos': un padre feriante y un hijo cortito a más no poder comienzan a grabar cosas bobísimas y, como era lógico en una época de idiotez global, consiguieron volverse virales.
He comprobado, con tristeza infinita, que David Evil no cuenta todavía con un artículo propio en Wikipedia, algo que tendrá que remediarse de forma urgente.
No es sensato que sus insensateces escapen al enciclopedismo cibernético.Escuché el temazo 'Cowboy del infierno' de David Evil en febrero de 2025.
Era, no lo negaré, una bazofia equiparable a la 'mítica' canción 'Carol' de John Cobra con la que intentó ir a Eurovisión en 2010, aunque finalmente se exaltó y 'performó' agarrándose sus nobiliarios genitales.
El 'escorpión' que malvive en una autocaravana con su anciano padre (Jerónimo que goza con su alias de 'Pájaro Azul') se puso a cabalgar la ola, surfeando la mugre mediático-reticular llegó incluso al paraíso de Torrente que, según parece, tiene abierto 24/7 el casting de frikis.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.