He empezado a ir al gimnasio: ¿tomo creatina? ¿O proteína?
Hoy en día es una de las preguntas que más me hacen en consulta. ¿Qué debo tomar proteína o creatina?, ¿sirven para lo mismo?, ¿cuál es mejor? Así que hoy toca resolver esas dudas por si te has planteado consumir alguno de estos dos suplementos.Para empezar, es importante destacar que no, no son lo mismo, y justo el hecho de confundirlas puede hacer que tires el dinero en algo que quizás no necesitas o que te pierdas los beneficios que pueden aportar.
Así que, vamos a poner orden en todo ese ruido que encontramos muchas veces en las redes sociales.Empecemos por la proteína, que se trata de un macronutriente.
La palabra macronutriente ya nos indica que es un nutriente que nuestro cuerpo necesita en grandes cantidades.
Las proteínas podemos considerarlas como el material de construcción que nuestro cuerpo utiliza para multitud de tareas, no solo para la recuperación y formación de tejido muscular, ya que participa en la formación de neurotransmisores, hormonas, enzimas, el pelo, las uñas y el sistema inmune.
Así que, si llevamos una alimentación pobre en proteínas, tu cuerpo ralentiza muchas de las funciones básicas , así que no solo es importante para aquellas personas que van al gimnasio.Las recomendaciones oficiales son de 0,8 a 1 gramo por kilo de peso al día como mínimo para una persona sana sedentaria , pero si practicas ejercicio, en especial si es de fuerza, la cifra aumenta a entre 1,4 y 2 gramos por kilo.
Y si hablamos de personas con más de 50 años, también se aconseja aumentar la cantidad por la pérdida de masa muscular.
Realmente, la proteína podemos cubrirla con la alimentación, añadiendo huevos, pescado, carne, lácteos, legumbres y sus derivados.
Siendo recomendada la suplementación solo cuando no se llega a las cantidades deseadas por medio de la alimentación.
Es decir, no por tener 50 años es obligatorio tomar suplementación.La creatina, no es un macronutriente, ni es material de construcción.
Podríamos decir que es la gasolina.
Se trata de un compuesto que el cuerpo fabrica de manera natural a partir de tres aminoácidos: arginina + glicina + metionina.
Se almacena en el músculo en forma de fosfocreatina y su función es proporcionar energía de forma rápida al músculo en esfuerzos cortos e intensos.
Por ejemplo, cuando hacemos una serie de sentadillas con peso o un salto, el músculo agota el ATP en pocos segundos.
Entonces, la fosfocreatina regenera ese ATP para que puedas seguir haciendo más esfuerzo.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.