Andrea Rosario Sánchez, psicóloga: "Te aseguro que la envidia buena existe"
La envidia tiene mala fama porque solemos asociarla con el resentimiento, el deseo de que a otra persona le vaya mal, de tener lo que otros tienen y el malestar que provoca compararnos con quienes parecen tener más éxito que nosotros.
Pero la psicología distingue entre distintos tipos de envidia y no todas son perjudiciales.
Existe una forma de experimentarla que, lejos de sabotearnos, puede convertirse en un motor de crecimiento personal: la llamada envidia benigna o "envidia buena".
Sentir un pequeño pinchazo cuando un compañero consigue el ascenso que deseábamos, una amiga termina una maratón, un conocido publica el libro con el que siempre hemos soñado y que queramos tener la vida de alguien en concreto no tiene por qué ser una emoción tóxica.
De hecho, la clave está en qué hacemos con ese sentimiento .
“La envidia benigna se centra en el objeto o en el logro, no tanto en la persona”, explica la psicóloga Andrea Rosario Sánchez en un vídeo en redes sociales.
Aunque también genera una sensación incómoda porque nos hace sentir que estamos por debajo de otro, "carece de hostilidad".
Es decir, no deseamos que la otra persona fracase ni intentamos rebajar su mérito , sino que utilizamos su éxito como una referencia para mejorar.
La diferencia entre querer subir o querer bajar al otro La principal diferencia entre la envidia destructiva y la benigna está en la dirección que toma la emoción .
Mientras la primera busca, consciente o inconscientemente, "nivelar hacia abajo", deseando que el otro pierda aquello que tiene, la segunda intenta "nivelar hacia arriba": somos nosotros quienes queremos acercarnos a ese logro .
Según la especialista, cuando experimentamos este tipo de envidia percibimos que existe una brecha entre dónde estamos y dónde nos gustaría estar.
Pero, en lugar de quedarnos atrapados en la frustración , esa distancia funciona como una especie de mapa que nos señala el camino.
"Se percibe como una hoja de ruta hacia el resultado que quiero conseguir.
La emoción deja entonces de ser un obstáculo para convertirse en una fuente de motivación", resume Rosario.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.20minutos.es — el contenido pertenece a 20 Minutos Salud.