Así es la decapadora, la máquina que quitará la mugre de las calles de Sevilla
Sevilla arrastra desde hace años una asignatura pendiente que empaña su fisonomía: la costra oscura y pegajosa que tapiza gran parte del pavimento.
No es una simple cuestión de barrido, sino el resultado de una combinación letal para el suelo, más allá de un modelo de gestión de Lipasam que no funcionaba: la escasez prolongada de lluvias y la abundante arboleda de la ciudad, que desde la primavera hasta el mes de noviembre castiga el suelo no solo con hojas y flores, sino con la persistente resina de especies como las jacarandas.Para atajar este problema, que cristaliza en una percepción de suciedad generalizada entre los sevillanos, el Ayuntamiento ha decidido ampliar la estrategia.
La solución pasa por la termodinámica y la alta presión.
Lipasam ha incorporado a su flota de limpieza las llamadas 'decapadoras' , una maquinaria pesada diseñada específicamente para arrancar de cuajo la mugre más rebelde.«Con un baldeo normal, esas manchas no suelen salir» , reconoce a ABC el gerente de Lipasam, Manuel Torregrosa .
La empresa pública ha entendido que el barrido, por exhaustivo que sea, no es suficiente contra un suelo pegajoso.
Las nuevas decapadoras actúan disparando agua a presión desde distintos ángulos y a temperaturas que superan los 90 grados centígrados, un sistema capaz de desintegrar la capa de mancha incrustada en las losetas y el asfalto, a veces desde hace años.El alcalde, la delegada de Limpieza y el gerente de Lipasam comprueban el funcionamiento de la máquina decapadora en San Jacinto ABCEl impacto visual de esta intervención es inmediato. «Es como pulir el salón de tu casa.
No es lo mismo que la baldeadora o la barredora; aquí se requiere tiempo y luego hay que hacer un repaso», explica Torregrosa tras el primer mes y medio de funcionamiento de estos equipos.
El resultado sobre el terreno ha sorprendido incluso a los propios operarios: «Se han descubierto colores en el pavimento que no sabíamos que estaban» , confiesa el responsable de la limpieza municipal, como ha ocurrido en la calle San Jacinto.250.000 euros por máquinaHistóricamente, este tipo de tecnología intensiva se limitaba casi en exclusiva al Casco Antiguo, principalmente para la retirada de la cera tras la Semana Santa.
Había cinco que se dedicaban a pasar tras el paso de procesiones.
El cambio de paradigma actual es que la limpieza en profundidad traspasa la Ronda Histórica.
Lipasam ha adquirido seis de estas nuevas decapadoras —a un coste de 250.000 euros cada una— como preludio de una flota mayor, con un objetivo innegociable: que sea en todos los barrios.«Supone un avance importante porque va a tener un tratamiento para los barrios como el que se le daba antes al Centro.
La idea era que hubiese una por cada distrito, y es lo que hay ya.
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