La cara oculta del éxito del Ozempic: su peligroso efecto sobre la piel
Desde hace unos años, existe un nuevo tipo de medicamentos que ha transformado por completo tanto el tratamiento de la diabetes como el abordaje del sobrepeso.
Entre ellos, los dos más populares son Ozempic, fabricado por una empresa danesa, y Mounjaro, de sello norteamericano.
El primero llegó a ser un absoluto número uno en ventas, hasta el punto de que Dinamarca, que estaba en plena recesión, pasó a los números negros gracias, casi en exclusiva, a los milagros financieros de este fármaco.
Últimamente, la mayor eficacia de Mounjaro — que promete una pérdida de peso cercana al 20% — le está ganando la carrera comercial, aunque a la hora de la verdad los efectos de ambos son primos hermanos.
Su mecanismo de acción consiste en disminuir la glucosa en sangre —de ahí su uso original para diabéticos— e imitar a una hormona llamada GLP-1, que viene a ser el interruptor de la saciedad.
Al usar el medicamento, le metemos un gol al cuerpo haciéndole creer que venimos de una boda.
Además, retrasa el vaciado del estómago, con lo que la sensación de plenitud dura horas y, lógicamente, cerramos la boca.
Por supuesto, estos fármacos no son agüita de la fuente.
Tienen efectos secundarios serios , entre los cuales destaca la pancreatitis, un problema potencialmente peligroso con el que uno puede acabar ingresado en el hospital.
Hay beneficio, pero también hay riesgo En cualquier tratamiento hay que valorar el balance riesgo-beneficio.
En este caso, la balanza está clarísima para personas con obesidad mórbida o sobrepeso severo, pero es bastante más discutible para quienes solo quieren perder seis u ocho kilos porque les da pereza ir al gimnasio o carecen de la disciplina necesaria para llevar un régimen.
Aunque el invento sea muy cómodo —un pinchazo a la semana y a otra cosa— y muy eficaz por la velocidad del proceso, este atajo le pasa factura a nuestro cuerpo.
Hoy quiero hablaros de su efecto más visible y temido : el impacto en el rostro, bautizado de forma muy gráfica como «cara de Ozempic».
Por supuesto, la obesidad y el sobrepeso tienen sus propios efectos en el cutis —de los que ya hablaremos otro día, que hoy no toca—, provocados sobre todo por la mala circulación, lo que genera flacidez, bolsas y una piel cargada de toxinas . ¿Por qué envejece la piel? Sin embargo, los regímenes exprés y el recorte drástico de calorías tienen una repercusión inmediata en la cara.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.20minutos.es — el contenido pertenece a 20 Minutos Salud.