El tiroteo de Isla Cristina recuerda las tensiones entre clanes andaluces de la droga de Pinos Puente
El terrible suceso de Isla Cristina, con tres muertos en un tiroteo, entre ellos un menor, no es por desgracia un caso aislado.
De hecho, trae a la memoria un episodio que se produjo en agosto de 2025 en Pinos Puente un pueblo del Área Metropolitana de Granada que está lleno de gente excelente, pero al que lastra la presencia de bandas dedicadas al cultivo y tráfico de marihuana.
En la madrugada del sábado 9 de agosto, un componente de un clan dedicado al cultivo de marihuana mató de dos disparos a un miembro de otro clan que había intentado robarle droga.
Los familiares de éste, que tenía sólo 20 años, juraron venganza.Llegó pronto.
El 11 de agosto ardieron seis casas en una misma barriada, llamada Vista Alegre.
No fue casual, como tampoco que sus habitantes ya las hubieran abandonado.
Pertenecían al clan de los Charlones, como el presunto autor del disparo, un hombre de 31 años que fue detenido por la Guardia Civil.
El fallecido era de otro clan, el de los Alcántara, un grupo «bastante potente», según fuentes policiales consultadas entonces por ABC, que había dejado claro que esa muerte no quedaría impune.
Al incendiar las casas, dejaban un mensaje muy claro: aquí no vais a volver.
Aplicaron la que algunos llaman ley del destierro, que no tiene nada de legal.Venganza a la cartaAunque los Alcántara no se conformaban con eso. «Es que no sólo quieren matar a un componente de los Charlones, sino a alguien que tenga también veinte años, para ellos es una especie de justicia a la carta, y por supuesto nuestro deber es impedirlo», incidieron fuentes de la investigaciónLa Guardia Civil, tras recibir la autorización de la Subdelegación del Gobierno en Granada, que a su vez ha seguido órdenes de la Delegación en Andalucía, blindó Pinos Puente.
Agentes llegados de toda Andalucía y de otras comunidades comenzaron a vigilar día y noche para impedir que se consumara la anunciada venganza.
También, para proteger a los pocos componentes de Los Charlones que seguían en el pueblo.La tensión se mascaba en el municipio, lamentablemente conocido por ser el epicentro de los cultivos ilegales de marihuana, dentro de viviendas que estaban abandonadas y alimentados casi siempre por luz que se engancha de la red pública.
Hasta tres transformadores ardieron a lo largo del mes de marzo, lo que provocó varias actuaciones policiales que se saldaron con detenciones.La feria local estaba a la vuelta de la esquina, quedaba una semana.
Eso significaba que habría mucha gente en la calle y que los del clan agraviado podrían aprovechar para actuar.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC España.