Un matrimonio mata a su hija con parálisis cerebral y se suicida en Roma: «Estamos solos y no aguantamos más»
«Estamos solos y no aguantamos más».
Son las palabras con las que Luca Abbasciano y Valentina Pambianco trataron de explicar su decisión de matar a su hija Bianca y a su perro y, a continuación, suicidarse en su casa de Roma .
Las escribieron en una nota de despedida hallada en su domicilio después de haber depositado todas sus esperanzas en un tratamiento en México para la parálisis cerebral de la pequeña.Tal vez las terapias en Monterrey no habían surtido el efecto esperado, tal vez el matrimonio no disponía de más dinero para continuar los tratamientos al otro lado del Atlántico -que podían alcanzar los cientos de miles de euros-.
Lo que está claro es que Luca y Valentina se habían sumido en una espiral de desesperación que, acrecentada por la soledad, terminó con el asesinato de la niña, de cinco años, y su propio suicidio.
La voz de alarma la dieron los hermanos de Luca el pasado lunes al no conseguir contactar con la pareja durante varios días.
Los bomberos acudieron a la vivienda y, al abrir la puerta, encontraron los tres cuerpos sobre la cama matrimonial con heridas de bala procedentes de una Glock que el padre poseía de manera legal.
Junto a ellos, Teo, el perro de la familia, también muerto.
Por el momento, no está claro quién presionó el gatillo, y la autopsia deberá aclarar este extremo.El entorno de la familia habla de las dificultades de la madre para aceptar la condición de la hija , muy deseada por ambos progenitores. «Desde ese momento [del nacimiento], Valentina ha dejado de sonreír», ha afirmado entre lágrimas una vecina del barrio romano de Pietralata, donde residía el matrimonio.
Es precisamente esta actitud de la mujer la que está investigando ahora la Policía, que también examina las cartas dejadas tras el suicidio.
Tras la llegada de la pequeña en 2021, nacida prematura a los siete meses de embarazo con parálisis cerebral y problemas óseos y de visión, Valentina había dejado su trabajo para poder cuidar de Bianca.
También Luca trabajaba desde casa para tener las posibilidad de prestar mayores atenciones a la niña, que también contaba con el seguimiento de los servicios sociales.
Además de la nota en la que ambos progenitores lamentaban no ser capaces de seguir adelante ellos dos solos, la pareja ha dejado tras de sí una veintena de cartas firmadas por ambos en la que insinuaban su deseo de cometer este acto extremo con la Glock.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC Internacional.