La base espacial portátil que permitirá a EEUU lanzar cohetes desde cualquier rincón de la Tierra
La compañía aeroespacial estadounidense Rocket Lab ha convertido una infraestructura fija como una base espacial, que requiere años de obra para ponerse en pie, en algo que se puede montar, activar y disparar en cuestión de días.
Su nueva lanzadera se llama GHOST, se puede transportar en contenedores de transporte estándar, desplegarse en pocos días y enviar cohetes al espacio desde prácticamente cualquier parte del mundo.
Hasta ahora, lanzar un cohete al espacio requería construir una base con torres de lanzamiento, búnkeres de control y años de obra civil en emplazamientos muy concretos, casi siempre gestionados por gobiernos.
Ni siquiera el auge de las empresas privadas como SpaceX, que están proporcionando alternativas más baratas y rápidas para llegar al espacio, ha logrado prescindir de esa necesidad de una base específica y permanente.
GHOST (Global Hypersonic & Orbital Spaceport Technology o Tecnología Global de Espaciopuerto Hipersónico y Orbital) pretende romper esa dependencia.
El sistema se puede empaquetar en contenedores de transporte normales y corrientes con todo lo necesario para lanzar un cohete completo: la infraestructura de lanzamiento, el soporte en tierra y los sistemas de control.
El aparato que mata mosquitos a cañonazos láser ya está a la venta Omar Kardoudi El cañón láser guiado por inteligencia artificial es capaz de detectar, apuntar y pulverizar mosquitos en pleno vuelo.
El aparato ha superado su fase de 'crowdfuning' y ahora ya se produce en masa Es, básicamente, una base espacial portátil que se puede enviar por barco, tren o carretera a cualquier destino del mundo.
Una vez completada una misión de lanzamiento, el propio sistema se puede volver a empaquetar y trasladar a otro punto del planeta, ya sea para acercarlo al ecuador y ganar eficiencia orbital, ya sea para instalarlo en una nación aliada y ofrecerle capacidad de lanzamiento.
El sistema está diseñado para dar servicio a los dos cohetes de Rocket Lab: el Electron, dedicado a lanzamientos orbitales, y el HASTE (Hypersonic Accelerator Suborbital Test Electron), la variante suborbital que la compañía desarrolló para el Pentágono como plataforma de pruebas de tecnología hipersónica.
Al compartir ambos vehículos la misma infraestructura terrestre, GHOST permite alternar lanzamientos orbitales y suborbitales desde una misma ubicación.
El estreno de GHOST tendrá lugar en un nuevo emplazamiento bautizado como Rocket Lab Launch Complex 4, ubicado en el Pacific Spaceport Complex de Kodiak, Alaska.
Allí se instalarán dos plataformas de lanzamiento pensadas para sostener campañas de lanzamiento de alta frecuencia, afirma la compañía.
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