Roser Gort, psicóloga: «Cada vez somos más productivos y nos obsesionamos más con dormir bien y eso justamente nos impide hacerlo»
Dormimos menos, peor y más tarde que nunca.
Y eso pese a estar en una época en la que sabemos, de sobra, más sobre la importancia del sueño.
Aún así las estadísticas nos desvelan que uno de cada cuatro adultos no descansa bien; las mismas que revelan que España se encuentra líder del ranking de consumo de medicamentos para el descanso nocturno.Insisten los especialistas en que no solemos darle la importancia que se merece a la función del sueño, y que durante muchos años se ha considerado el hecho de dormir como una pérdida de tiempo.
La privación de sueño aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular, altera el normal funcionamiento del sistema inmunológico, impide la fijación de los recuerdos –el sueño y la memoria tienen una relación directa– y la limpieza del cerebro y acelera el deterioro cognitivo.«Todos medimos nuestro sueño con el reloj menos los profesionales que nos dedicamos a esto»«El sueño lo cura todo pero, oye ¿por qué dormimos tan mal o por qué nos cuesta tanto dormir?», se pregunta Roser Gort, psicóloga especializada en Ciencia del Sueño y colaboradora de la Clínica del Sueño Estivil, que además es autora de 'El sueño lo cura todo' (Ed.
Bruguera).Su respuesta apunta a una paradoja de nuestro tiempo: «Cada vez somos más productivos y nos obsesionamos más con dormir bien y eso justamente nos impide hacerlo».
La especialista explica que antes la productividad se orientaba principalmente hacia fuera de casa, en el trabajo, pero ahora «somos productivos en el trabajo, en el deporte, con los amigos, con las redes sociales e incluso al volver a casa somos productivos con tener el mejor sueño del mundo».Esta obsesión por optimizar el descanso se refleja en el auge de los dispositivos que monitorizan el sueño. «A día de hoy todos medimos el sueño con nuestro reloj», señala Gort, quien añade un detalle revelador: «Todos medimos nuestro sueño con el reloj menos los profesionales que nos dedicamos a esto».La hipervigilancia sobre las métricas del descanso puede generar más ansiedad que beneficios realesSegún la psicóloga, si se observa bien a los especialistas del sueño en vídeos, entrevistas o consultas, «no suelen ni llevar reloj ni anillo y tampoco son las personas que los promocionan».
La psicóloga considera que «esta tendencia a medirlo viene más de una parte comercial que no de salud», advirtiendo que la hipervigilancia sobre las métricas del descanso puede generar más ansiedad que beneficios reales.Los datos respaldan la gravedad del problema.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC Bienestar.