Adelgazar: La trampa de septiembre cuando quieres hacer dieta y perder peso
Se acabaron las vacaciones para una gran mayoría de la población.
Llegó el momento de deshacer maletas, regresar al trabajo, organizar la vuelta al cole (para los que tienen hijos), recuperar rutinas... y, para muchos, el difícil momento de subirse a la báscula y, tras ver los kilos de más que se han cogido por los excesos del verano, poner palabras al primer propósito de septiembre: 'mañana me pongo a dieta estricta'.Se trata de unos de los retos por excelencia que acompañan a este final de las vacaciones.
Pero, ¿es acertada esta decisión? Para relajo de muchos, no es recomendable comprobar inmediatamente el peso ganado, ni ponerse a dieta.
Así lo considera Esther Miranda , nutricionista del Hospital Universitario Vithas Madrid La Milagrosa , al apuntar a ABC que el peso que refleja la báscula no es del todo real y esto puede producir una ansiedad innecesaria.
En su opinión, muchas personas ven alterado su ritmo intestinal durante las vacaciones y llegan a casa con estreñimiento de varios días.
También es habitual llegar con retención de líquidos , debido a que las comidas fuera de casa normalmente llevan más sal, así como al mayor consumo de snacks o las horas sentados en los viajes de avión o coche.Todo ello provoca que el peso «pueda verse aumentado en 1 o 2 kilos, pero no será una ganancia real, lo mejor es esperar por lo menos un par de días desde la vuelta para pesarse y así obtener un resultado más real sin sustos innecesarios», aconseja.Añade que septiembre es, además, un mes complicado para todos, por el hecho de dejar las vacaciones atrás, volver al trabajo, a las obligaciones financieras, reiniciar colegios, extraescolares… «Comenzar con una dieta en este momento solo sirve para sumar presión a la lista de tareas .
El enfoque no tiene que ser el de dieta restrictiva, lo ideal es plantearse una vuelta a la rutina en todos los aspectos, lo que incluye la alimentación ordenada y saludable para mantenerla todo el año, y recordar que es un trabajo a largo plazo».Así lo considera también Sandra Moñino , nutricionista, dietista y autora, entre otros libros, de 'Adiós a la inflamación', al asegurar que septiembre puede ser un buen momento para recuperar hábitos que quizá se han dejado un poco de lado, «pero no desde la culpa ni desde la necesidad de perder rápidamente los dos o tres kilos que se han ganado».
Es tajante al asegurar que no es necesario compensar nada y que uno de los errores más comunes es pensar que durante las vacaciones se ha hecho todo mal y ahora hay que castigarse de alguna manera para solucionarlo. «No debería ser así -puntualiza-.
En verano probablemente hemos salido más a comer, tomado algún helado, bebido más alcohol, cambiado nuestros horarios o hecho comidas diferentes a las habituales.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC Bienestar.