Un científico de EEUU propone una explosión 1.000 veces más potente que la 'bomba del Zar' soviética para acabar con el cambio climático
Una propuesta científica plantea utilizar una explosión nuclear submarina unas 1.000 veces más potente que la bomba del Zar para acelerar la captura de dióxido de carbono y combatir el cambio climático .
La idea aparece en un preprint publicado en arXiv por Andy Haverly , ingeniero de software y entonces estudiante de posgrado del Rochester Institute of Technology, y es parte de un proceso natural conocido por la ciencia desde hace décadas .
El planteamiento de Haverly se apoya en la meteorización de rocas alcalinas, como el basalto, capaces de reaccionar con el dióxido de carbono disuelto en el agua marina y terminar almacenándolo en forma de minerales carbonatados estables .
Triturar estas rocas incrementa considerablemente su superficie de contacto, por lo que también puede acelerar las re acciones químicas responsables de retirar CO2 del sistema oceánico .
La dificultad aparece cuando este mecanismo pretende utilizarse a una escala capaz de influir significativamente sobre el calentamiento global .
Según el razonamiento presentado por Haverly, extraer, triturar y distribuir mecánicamente cantidades gigantescas de basalto requeriría demasiado tiempo y energía.
Su alternativa consiste en recurrir a una detonación nuclear de enorme potencia para fragmentar de una sola vez una gran masa de roca situada bajo el fondo del océano.
Los cálculos expuestos en el trabajo sitúan la energía necesaria alrededor de 81 gigatones de TNT , una magnitud que el autor relaciona con la captura del equivalente a unos 30 años de emisiones globales.
La diferencia con cualquier explosión nuclear realizada hasta ahora sería extraordinaria: la bomba del Zar soviética , el dispositivo nuclear más potente probado hasta la fecha, alcanzó aproximadamente 50 megatones.
Una explosión bajo el océano El lugar planteado para llevar a cabo una operación semejante sería la meseta de Kerguelen, una extensa región del océano Austral rica en basalto y alejada de grandes núcleos de población .
Haverly propone enterrar el dispositivo varios kilómetros bajo esta formación geológica y sostiene que tanto el espesor de las rocas circundantes como la profundidad oceánica podrían contribuir a contener los efectos de la detonación y parte de la radiación .
Réplica de la bomba del Zar El concepto recuerda, aunque con una escala muy diferente, a experimentos estadounidenses desarrollados durante la década de 1960 .
El Proyecto Plowshare estudió entonces posibles aplicaciones civiles de las explosiones nucleares, entre ellas la excavación de canales.
Ninguna de aquellas pruebas, sin embargo, se aproximó a la potencia contemplada ahora en este planteamiento para acelerar la meteorización del basalto y favorecer el almacenamiento de carbono.
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