Estados Unidos, cada vez más una fortaleza contra la inmigración
Estados Unidos está decidido a convertirse durante el mandato de Donald Trump en una inmensa fortaleza , a la que solo pocos y selectos extranjeros puedan acceder. Al intento de prohibir la inmigración de ciudadanos de 75 países —paralizado por una jueza—, la cancelación masiva de visados o el encarecimiento prohibitivo de algunos permisos de entrada, se ha sumado ahora la suspensión temporal de los trámites de visados de inmigración en sus embajadas de todo el mundo, mientras completa una “iniciativa de formación global” de sus funcionarios consulares para rechazar a los solicitantes de los que se sospeche que quieran instalarse en el país para abusar de sus servicios.
Un portavoz del Departamento de Estado confirmó este miércoles que este agosto ha lanzado esa iniciativa de formación y, como resultado, las citas para la tramitación de visados “se ajustarán” para facilitar el desarrollo de ese adiestramiento. El Departamento no ha precisado cuánto tiempo durará esta situación.
“Unos Estados Unidos más prósperos significan que no tiene que ser probable que los solicitantes de visado vayan a convertirse en una carga pública, según la definición de las leyes y reglamentos estadounidenses, ni que sea probable que acaben dependiendo de programas públicos estadounidenses reservados para los estadounidenses que los necesiten y cumplan los requisitos”, ha puntualizado el portavoz.
Desde su regreso a la Casa Blanca, en enero de 2025, Trump ha puesto en marcha una dura campaña de deportaciones masivas y restricciones a la inmigración, tanto ilegal como legal . El presidente estadounidense y su equipo —muy especialmente su asesor de política interior y vicejefe de Gabinete, Stephen Miller— alegan que las medidas son necesarias para reforzar la seguridad dentro de Estados Unidos y para evitar que personas que no tienen derecho a recursos públicos abusen de ellos, en perjuicio de los ciudadanos estadounidenses.
La campaña se ha intensificado a medida que avanzaba el mandato de la Administración republicana. A comienzos de esta semana, el Departamento de Estado confirmaba que cancelará hasta 200.000 visados de trabajo o de turismo de personas que entraron en el país con ellos y que tras su llegada han solicitado asilo o ya lo están tramitando. Es la mayor anulación de permisos de entrada de la que se tiene noticia en la historia del país, según se ha regocijado la propia Casa Blanca en un mensaje distribuido por sus cuentas en redes sociales y que incluye una imagen de Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio.
Set to revoke up to TWO HUNDRED THOUSAND visas 🔥 pic.twitter.com/K0mnxpXvla
“Estamos colaborando con el DHS [siglas inglesas del Departamento de Seguridad Nacional] para identificar y revocar los visados de no inmigrante de los extranjeros que han llegado a Estados Unidos alegando ser visitantes de corta duración, pero que luego solicitan asilo para quedarse aquí de forma permanente”, ha declarado el portavoz jefe del Departamento de Estado, Tommy Pigott.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en elpais.com — el contenido pertenece a El País Internacional.