El alcalde de Vilanova acude a la Sección 4ª de la Audiencia de Pontevedra para eludir el banquillo
El patrón procesal que se viene dibujando en la provincia de Pontevedra resulta demoledor para la ciudadanía.
Cuando una investigación judicial recorre el severo camino de la instrucción, acumulando indicios sólidos de criminalidad respaldados formalmente por el Ministerio Fiscal, el paso natural en un Estado de Derecho es la celebración del juicio oral.
Sin embargo, en el mapa judicial gallego existe una estación de término recurrente: la Sección 4ª de la Audiencia Provincial de Pontevedra.
Esta sala se ha especializado en aplicar una estricta interpretación del principio de ultima ratio del Derecho Penal mediante el denominado «filtro de tipicidad».
Bajo esta premisa —que defiende que solo la arbitrariedad más patente debe acarrear castigo penal y que las infracciones graves de los gobernantes deben ventilarse de forma exclusiva en la vía contencioso-administrativa—, investigaciones complejas iniciadas tras años de instrucción judicial han terminado archivadas o absueltas, diluyendo el reproche penal sobre regidores y altos cargos del PPdeG.
El último capítulo de este fenómeno lo protagoniza Gonzalo Durán Hermida, alcalde del Partido Popular en Vilanova de Arousa.
Tras el auto dictado por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 1 de Vilagarcía de Arousa, respaldado decididamente por la Fiscalía, que acordó la transformación en procedimiento abreviado (PA 27/2026) y el pase a juicio oral tras apreciar indicios claros, sólidos y directos de delito, el regidor arousano ha acudido en apelación a la Sección 4ª de la Audiencia Provincial como quien se agarra a un clavo ardiendo.
Ante la inminencia del banquillo, la defensa de Durán busca que la Sala, donde la magistrada María Cristina Navares Villar asume la resolución de este recurso, aplique una vez más su jurisprudencia benevolente y decrete el sobreseimiento.
Para comprender el alcance real de la vía de escape a la que confía su futuro penal el alcalde de Vilanova, es preciso analizar al detalle los casos precedentes que han consolidado este controvertido tapón judicial, configurado durante años bajo la presidencia de la magistrada María Nélida Cid Guede al frente de esta Sección 4ª (cargo que ocupó de forma continuada desde 2014 hasta su reciente traslado a la Sección 5ª en febrero de 2025).
Casos de estudio: Del banquillo al archivo o contencioso por la vía de la Sección 4ª 1.
José Ramón «Nené» Barral (Ribadumia): La mega causa desarticulada por nulidad garantista ¿Cuándo?: Los hechos investigados transcurrieron en la década de 1990.
Las diligencias judiciales arrancaron en 1996–1999, estallando policialmente en mayo de 2001.
El proceso se prolongó hasta el auto de nulidad de escuchas en 2023 y el auto de absolución definitiva en enero de 2025.
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