Una oportunidad imperdible para combatir el feminicidio
Con los escándalos taquilleros de los días recientes por el retiro de la visa a Andy y el frustrado retorno de Rocha Moya al gobierno de Sinaloa, no se ha prestado la atención que requiere a un tema de suma relevancia para el país, la iniciativa de ley contra el feminicidio, ese flagelo que afecta de manera irreparable a víctimas y sobrevivientes, que destruye familias y desgarra el tejido social.
Cada 8 de marzo y 25 de noviembre retumba con fuerza el mismo grito de rabia: “¡Ni una más, ni una más, ni una asesinada más!”.
Pero siguen ocurriendo casos todo el año, todos los años y en todo el país.
Solo por nombrar algunos más recientes, el de Karla Valeria Jiménez, en Puebla, asfixiada por su propio esposo, o el de Dafne Zapata, asesinada en una academia militarizada en Tamaulipas.
La presidenta Sheinbaum está por cumplir dos años en el poder y combatir ese crimen atroz ha sido una de sus principales promesas desde la campaña.
El 15 de julio envió al Congreso la iniciativa de Ley general para prevenir, investigar, sancionar y reparar el daño por el delito de feminicidio, que busca, entre otras cosas, homologar en todo el país los mecanismos de investigación y las sanciones –que ahora irán de 50 a 70 años de prisión–, así como crear un registro de orfandad por feminicidio.
La iniciativa ha sido sometida a una amplia discusión.
El Senado abrió un micrositio donde recibió cerca de 800 propuestas para enriquecer el proyecto, y se han realizado mesas de diálogo con autoridades, especialistas, activistas y víctimas colaterales o sobrevivientes de feminicidio.
Se podrá decir que la presidenta tardó casi dos años en enviar esta iniciativa, y sí, quizá debió haberlo hecho antes, pero lo ambicioso del proyecto, por su integralidad, y sobre todo por la apertura que se está dando a robustecerlo, representa una oportunidad insoslayable para atender de fondo este brutal delito.
Porque el gobierno podrá resaltar que la incidencia ha bajado –reducción de 36% respecto de 2021, se informó en la presentación de la iniciativa–, pero mientras siga habiendo casos, así sea uno solo, no se pueden presumir avances.
El feminicidio es un tema que no admite autoelogios y se necesita autocrítica.
Para eso se supone que se abrió a debate la iniciativa y se hicieron foros en la casona de Xicoténcatl.
Ahí, el fiscal de Chiapas, Jorge Luis Llaven Abarca, uno de los ponentes, resaltó que ninguna captura y sentencia de un feminicida le devuelve la vida a una mujer.
Porque esa detención “llega después del crimen, después de que una familia perdió a una hija, o a una madre o a una hermana”.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elfinanciero.com.mx — el contenido pertenece a El Financiero.