Óperas bufas en la 4T
La historia ayuda a entender el presente.
En 1995, Carlos Salinas se rebeló contra Ernesto Zedillo con un mediático ayuno público de 36 horas.
La semana pasada, Rubén Rocha se sentó a la brava en la silla de gobernador durante 34 horas y 50 minutos.
Salinas y Rocha calcularon mal.
El primero interrumpió la ingesta de alimentos en una colonia regiomontana beneficiada por sus programas sociales; como la solidaridad popular nunca llegó, aceptó la llamada presidencial para tener una reunión.
En 10 minutos se arreglaron: Salinas salió del país dejando en prenda al hermano incómodo, Raúl, en el penal de Almoloya.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en vanguardia.com.mx — el contenido pertenece a Vanguardia (Coahuila).