¿Un reloj inteligente puede detectar señales de ansiedad? Qué dice la ciencia
Quien usa un reloj inteligente suele mirar cuántos pasos dio, cómo durmió o a qué ritmo late su corazón.
Ahora, los investigadores también estudian si esas variaciones cotidianas pueden anticipar cambios vinculados con la ansiedad .
La ansiedad tiene muchas formas.
La más común es pasajera: aparece antes de una entrevista, un examen o una conversación difícil, y se va sola.
Pero cuando el miedo o la preocupación se vuelven constantes, se filtran en el trabajo, en las relaciones y en el descanso, y no ceden con el tiempo, pueden señalar algo más.
El Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos ( NIMH ) describe los trastornos de ansiedad como cuadros que interfieren con la rutina diaria de manera sostenida.
Esos dispositivos recogen datos de forma silenciosa: cuánto se mueve una persona durante el día, cómo descansa por las noches, con qué frecuencia late su corazón; y guardan las variaciones.
El problema es que los mismos cambios —menos actividad, sueño interrumpido o pulso elevado— pueden responder a decenas de causas que no tienen nada que ver con la salud mental.
Lo cierto es que el uso de estos dispositivos creció de forma sostenida.
En ese sentido, una publicación de Mayo Clinic señaló, a modo de ejemplo, que cerca de un tercio de los adultos en Estados Unidos ya llevaba uno en la muñeca.
La institución también describió líneas de investigación que cruzan esos datos con indicadores de bienestar, aunque aclaró que eso no convierte a los relojes en herramientas de diagnóstico.
Un seguimiento detectó una relación con los síntomas de ansiedad Una investigación publicada en Journal of Psychiatric Research intentó ir un paso más lejos.
Nicholas C.
Jacobson y su equipo, de Dartmouth College, analizaron si los registros de movimiento y descanso se relacionaban con la evolución de síntomas de ansiedad a lo largo del tiempo, usando datos del estudio nacional Midlife en Estados Unidos.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae (Salud).