“Se nos ha caído la estructura, pero no la Iglesia”: el impacto de los terremotos en los templos católicos de Venezuela
En un momento en el que buscar consuelo en la fe se ha convertido en una necesidad, miles de feligreses miran desde afuera las puertas de los templos a las que habían entrado durante años. Tras el doble terremoto del pasado 24 de junio , al menos 94 estructuras de la Iglesia Católica resultaron afectadas en el territorio nacional , de acuerdo con un registro preliminar de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), en el que se advierte que el mapa de daños puede ampliarse a medida que continúen las inspecciones. Sin embargo, aunque los párrocos reconocen la importancia de preservar los templos y monumentos religiosos que forman parte de la memoria histórica y artística de Venezuela, aseguran que la Iglesia es mucho más que una estructura: es la unidad, es la solidaridad, es la esperanza, es la fuerza y es la confianza que ha demostrado el pueblo venezolano luego de una de las tragedias más devastadoras de la historia de la nación.
Los daños en los templos católicos del país se registraron principalmente, de acuerdo con la CEV, en La Guaira, La Gran Caracas, Maracay, San Felipe, Valencia, Los Teques, Barquisimeto, Puerto Cabello y Coro . De ellos, 85 son iglesias, entre parroquias y capillas; seis corresponden a casas parroquiales o de retiro; una es un hospital; otra, un seminario, y una más, un despacho.
Detrás de esa enumeración hay historias diferentes. Algunas iglesias presentan daños aparentemente menores. Otras requieren estudios estructurales antes de permitir el ingreso de los feligreses. Y hay templos donde la magnitud de las afectaciones ha abierto incluso la posibilidad de una demolición.
Ante la situación de los templos afectados, las comunidades han tenido que aprender a celebrar su fe sin entrar al lugar que durante años le ofreció paz en medio de las dificultades.
El padre Jesús Díaz, párroco de la Catedral de Maracay , conoce esa experiencia. A primera vista, explicó, el templo no parece haber sufrido los daños más evidentes que dejaron los terremotos en otros edificios. Sin embargo, el problema está precisamente en aquello que no siempre se observa desde la entrada.
“La catedral no tuvo, en comparación con otras iglesias donde hubo derrumbes, destrozos significativos desde el punto de vista estético”, relató. Pero las afectaciones más preocupantes se encuentran en el área estructural, especialmente en los arcos principales del templo . Allí pueden observarse grietas y fisuras considerables.
Los arcos próximos al altar y los ubicados cerca de la entrada presentan fisuras de un grosor importante. También se registraron desplazamientos en algunas paredes y daños en el frontispicio . Parte del friso de la zona alta de la fachada se desprendió y, además, se observa una ligera inclinación en la estructura frontal.
El cierre de un templo puede parecer una consecuencia secundaria frente a la magnitud de una emergencia que dejó comunidades enteras golpeadas.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elnacional.com — el contenido pertenece a El Nacional.