sábado, 10 de octubre de 2026 MediosSobre🌓
🇻🇪 VE ▾
ÚLTIMA HORA
› Así funciona ViVeTool, la herramienta gratuita que permite activar funciones ocultas de Windows› Rick Scott: Faltan cosas por hacer en Venezuela› Javier Oropeza, perseguido por hacerlo bien, por Alexander Cambero› Macroeconomía en ascenso, bolsillos en crisis, por Carlos Torrealba Rangel› María y Venezuela, el reencuentro› Convenciones colectivas, tablas salariales y aguinaldos de 500 dólares será la exigencia del sector educación en su movilización hasta Miraflores› Resident Evil: Noche cero, terror y absurdo con sello de autor› Netflix: ¿cuáles fueron las series y películas más vistas esta semana en Venezuela?› El ciudadano que no aparece en las estadísticas digitales, por Roney Lima do Nascimento› El sentido como trinchera. Victor Frankl frente al autoritarismo en Venezuela› Así funciona ViVeTool, la herramienta gratuita que permite activar funciones ocultas de Windows› Rick Scott: Faltan cosas por hacer en Venezuela› Javier Oropeza, perseguido por hacerlo bien, por Alexander Cambero› Macroeconomía en ascenso, bolsillos en crisis, por Carlos Torrealba Rangel› María y Venezuela, el reencuentro› Convenciones colectivas, tablas salariales y aguinaldos de 500 dólares será la exigencia del sector educación en su movilización hasta Miraflores› Resident Evil: Noche cero, terror y absurdo con sello de autor› Netflix: ¿cuáles fueron las series y películas más vistas esta semana en Venezuela?› El ciudadano que no aparece en las estadísticas digitales, por Roney Lima do Nascimento› El sentido como trinchera. Victor Frankl frente al autoritarismo en Venezuela
Política

AFD: el partido más peligroso de Europa, por Fernando Mires

TalCual ·
AFD: el partido más peligroso de Europa, por Fernando Mires

X: @FernandoMiresOl Antes de aplicar un concepto político conviene saber si lo hacemos como agravio o como denominación.

Sucede con los diversos significantes, no solo en política.

La mayoría de ellos tiene una doble significación: la del uso cotidiano y la del uso específico.

Por ejemplo, ya hemos dicho en otras ocasiones que a veces usamos las palabras, derecha extrema o izquierda extrema, para referirnos a nuevos movimientos o partidos que siguen orientaciones provenientes de gobiernos como los de Putin o los de Trump, o de ambos a la vez.

Pero, si escarbamos un poco, veremos que izquierda o derecha son denominaciones intersistémicas.

Luego, no pueden ser usadas para calificar a movimientos o partidos que se plantean subvertir el sistema político establecido.

En ese punto estamos de acuerdo con pensadores como Anne Appelbaum cuando afirman que las nuevas apariciones antisistémicas, al declararse en contra del orden político internacional y por ende nacional, pueden ser denominadas como revolucionarias.

El problema para muchos es que el concepto revolución, debido a experiencias del pasado reciente, llegó a ser patrimonio de las llamadas izquierdas –no de todas, sino de las autodenominadas revolucionarias– produciéndose así una división entre las izquierdas democráticas y las revolucionarias.

Estas últimas, por cierto, se encontraban muchas veces situadas dentro y fuera del sistema.

Lo mismo sucede con partidos como AfD en Alemania los que, anidados en el sistema en donde participan, pretenden erosionar y sustituirlo por otro al que no pocos llaman fascista o neofascista. ¿No sucedía acaso lo mismo con los antiguos partidos comunistas del pasado? Participaban del orden «burgués» o capitalista, pero su propósito histórico era subvertir al sistema y sustituirlo por uno «proletario» o socialista.

Esa fue una de las razones por las cuales no pocos políticos de derecha exigían la prohibición de los partidos comunistas, la que, efectivamente, tuvo lugar en Alemania Occidental, aunque no con extrema dureza.

Hoy, en esa misma Alemania Federal, parlamentarios que exigen la prohibición de AfD, alegando, y a veces con buenas razones, que no son solo partidos fascistas, sino, como sucedía con los comunistas de ayer, se encuentran al servicio de imperios antidemocráticos enemigos de Alemania.

Los comunistas del siglo XX seguían a la URSS, la AfD sigue al imperio de Putin.

De modo que cuando algunos parlamentarios democristianos y socialistas se refieren a AfD como «enemigos de la patria» podría parecer exagerado, pero erróneo no lo es.

Leer la noticia completa en TalCual ›

5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en talcualdigital.com — el contenido pertenece a TalCual.

Más de TalCual

Ver todo ›

Más en Política

Ver todo ›