Quién es Emirlendris Benítez, presa política excarcelada tras una sentencia de 30 años
Pocos casos como el de Emirlendris Carolina Benítez Rosales han estremecido a la población venezolana en los últimos años.
El historial de su arresto y condiciones de reclusión está marcado por las irregularidades, la tortura, la injusticia y los tratos inhumanos.
La comerciante fue encarcelada en 2018 y sufrió varias violaciones a su integridad física y psicológica tan graves que las secuelas no desaparecerán fácilmente con el tiempo.
Este viernes 14 de agosto fue liberada en horas de la tarde tras ocho años de detención.
Su salida de la cárcel es un motivo de alegría para miles de personas dentro y fuera del país, puesto que se trata de uno de los rostros más emblemáticos del sufrimiento carcelario de los presos políticos en Venezuela, quien resistió como pudo a múltiples humillaciones en un contexto precario.
Antes de que su vida cambiara abruptamente en el kilómetro 163 de la autopista José Antonio Páez, estado Portuguesa, Emirlendris disfrutaba de una tranquila cotidianidad con su hijo pequeño, se mantenía al pendiente de su hija mayor y llevaba a cabo un oficio sin sobresaltos.
Vendía cosméticos y ropa, no se metía en líos y se preocupaba por la crisis económica en ciernes como la mayoría de las personas dentro del territorio nacional.
A Benítez la detuvieron el 5 de agosto de 2018 mientras acompañaba a su pareja, Yolmer Escalona, a realizar un traslado de dos pasajeros hacia Barinas.
Un punto de control policial los interceptó en el camino y, sin presentar una orden judicial ni ofrecer explicaciones, se llevaron a Emirlendris directo a Caracas.
Los dos pasajeros que iban en la parte de atrás del vehículo estaban supuestamente involucrados en un presunto atentado con drones contra Nicolás Maduro, ocurrido el 4 de agosto.
Para ese momento, Emirlendris tenía cuatro meses de embarazo.
“A pesar de que lo advirtió, sus verdugos lo ignoraron”, relató un familiar a Efecto Cocuyo en junio de 2022.
Sin entender por qué, fue ingresada en la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) en Boleíta, Caracas, donde permaneció recluida durante un año.
Allí fue víctima de golpizas y torturas sistemáticas que le ocasionaron un aborto y que fueron reportadas por distintos organismos.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en efectococuyo.com — el contenido pertenece a Efecto Cocuyo.