domingo, 11 de octubre de 2026 MediosSobre🌓
🇻🇪 VE ▾
ÚLTIMA HORA
› Click Dominical | Santa Ana de Coro: Un patrimonio histórico y natural en el corazón del estado Falcón #11Oct› Rescataron a dos mecánicos secuestrados tras un enfrentamiento armado en Aragua› Karlina Hernández: Perdí a cuatro de mis hijos y a mi mamá en solo un minuto› Consejos para aliviar la tendinitis› Actualización: The Puma se prepara con conciencia para la Breeders’ Cup Classic (G1)› Lluvias provocaron tres derrumbes y obligaron cierre del paso hacia Choroní› Narrativas digitales, partidos políticos y activación ciudadana› Condenas de cárcel a militares busca enviar un mensaje de control, mientras EEUU ve hacia otro lado› José Ramírez desató la fiesta en Cleveland con un jonrón de dos carreras para remontar y eliminar a Chicago› 12 muertos y 309 heridos en el ataque contra el aeropuerto de Riad› Click Dominical | Santa Ana de Coro: Un patrimonio histórico y natural en el corazón del estado Falcón #11Oct› Rescataron a dos mecánicos secuestrados tras un enfrentamiento armado en Aragua› Karlina Hernández: Perdí a cuatro de mis hijos y a mi mamá en solo un minuto› Consejos para aliviar la tendinitis› Actualización: The Puma se prepara con conciencia para la Breeders’ Cup Classic (G1)› Lluvias provocaron tres derrumbes y obligaron cierre del paso hacia Choroní› Narrativas digitales, partidos políticos y activación ciudadana› Condenas de cárcel a militares busca enviar un mensaje de control, mientras EEUU ve hacia otro lado› José Ramírez desató la fiesta en Cleveland con un jonrón de dos carreras para remontar y eliminar a Chicago› 12 muertos y 309 heridos en el ataque contra el aeropuerto de Riad
Últimas

Prestar atención

Últimas Noticias ·
Prestar atención

¿Cómo habla, cómo se sienta y cómo camina aquel cuya mente es estable? Bhagavad Gita 1 Hay palabras que, por algún extraño destino, tienen dueño y sólo a razón de esa misma particularidad podemos sentirlas nuestras.

Tengo la creencia de que esas palabras son especiales y se dan por ello de manera exclusiva a algunos seres capaces de proveerles un verdadero sentido, de prestarles su peso, un lugar y hasta su vida, para presentarlas al mundo tal cual son: una ofrenda, una posibilidad siempre nueva. ¡Una voz! Sucede, por ejemplo, con la palabra atención: esa que hoy titula nuestro monólogo y que se inspira, sin más, en el legado ético de su legítima propietaria: la filósofa francesa Simone Weil. ¿Quién puede negar que tanto la vida como la obra de esta mujer estuvieron al servicio de un solo fin: prestar absoluta atención a la realidad y a la finalidad última de las cosas? Es decir, al alma de lo concebible y de lo inconcebible.

A nuestra capacidad de entender, y aún más, de ofrecer, desde las cosas mismas, un conocimiento de la condición humana.

Los cuadernos de Simone Weil parecen haber cumplido, por cierto, una misión nada modesta: la de salvaguardar las filigranas de un lenguaje esencial que hoy se despliega, en el vacío del habla, como una constelación de conceptos y metáforas suficientemente bellas y fuertes para enfrentar la desgracia del mundo y reconocer, por igual, el bien más preciado que lo complementa.

Todo con la misma rigurosidad y cortesía, y siempre desde la misma curiosidad.

El que la haya leído sabe que no se enfrenta a una obra sino a algo más deslumbrante todavía: una escritura, es decir, un pensamiento en gestación.

Fiel al interés por los detalles de las cosas, que ella misma aplicó en la cotidianidad de su vida, me permito repasar cómo llegué a Simone Weil.

Su libro La gravedad y la gracia fue un obsequio, uno más, de mi primer mentor, a quien también debo el amor a la poesía.

Se llamaba Emilio Tesoro, pero se identificaba como un veterano de la Guerra Civil Española que aun siendo muy niño peleó del lado de la República, por supuesto, y conservaba recuerdos de una vida que pudo ser.

Está claro que la anécdota de ese encuentro con la voz de Weil solo tiene importancia para mí.

Pero quizá sí le interese al lector atento las razones que me dio aquel generoso y viejo ácrata para elegir, entre su amplia biblioteca, precisamente estos fragmentos que Gustave Thibon, amigo de nuestra filósofa, publicó en 1947 tras 4 años de la muerte de Weil.

De la edición me advirtió que abundan reservas pero que no teníamos más remedio que buscar allí el núcleo de sus ideas.

Todo su énfasis estaba puesto en ponderarla como una mente excepcional, una filósofa que resultaba virtuosamente incómoda a muchos, a causa de su fidelidad a la verdad.

Leer la noticia completa en Últimas Noticias ›

5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en ultimasnoticias.com.ve — el contenido pertenece a Últimas Noticias.

Este tema en otros medios

Más de Últimas Noticias

Ver todo ›

Más en Últimas

Ver todo ›