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Política

Seguridad, pobreza y valores, por Luis Ernesto Aparicio M.

TalCual ·
Seguridad, pobreza y valores, por Luis Ernesto Aparicio M.

X: @aparicioluis Ahora que se han instalado nuevos gobiernos en Colombia y Perú, las expectativas aumentan, tanto entre sus ciudadanos como en otros países donde ya se ha inaugurado un estilo de gobierno parecido a estos que se inauguran o existe la tentación de abrir procesos electorales que permitan optar por estas propuestas, muchas de ellas cargadas de soluciones simples que prometen resultados rápidos.

Pero el asunto no es tan sencillo como se presenta o como algunos imaginan.

Estos gobiernos enfrentan una realidad que debería ser tomada en cuenta por los ciudadanos, manteniendo las alertas activadas ante ofertas revestidas de una especie de magia política que promete resolver los problemas con rapidez, hasta que inevitablemente terminan enfrentándose con la realidad.

Casi todos, o al menos buena parte de los nuevos gobiernos de tendencias ultraconservadoras, han concentrado buena parte de sus esfuerzos en asuntos relacionados con la seguridad, una preocupación que, sin duda, afecta a todos los ciudadanos, aunque a unos más que a otros.

De allí surge una de las grandes propuestas: construir cárceles y más cárceles, lanzar cientos o quizás miles de policías a la persecución de los delincuentes y hasta incorporar a los ejércitos –preparados para la guerra y no necesariamente para la acción civil– a esa lucha.

A simple vista, y probablemente impulsados por la desesperación, muchos terminan mirando hacia quienes hacen de la persecución y el castigo su principal oferta política, dejando de lado algunos de los problemas que están asociados a la inseguridad.

Como ya he venido acostumbrando a mis lectores, me surge entonces una nueva pregunta: ¿qué ocurre cuando un gobierno convierte la seguridad y determinados valores morales en el centro de su proyecto político, mientras deja en segundo plano las causas sociales de la inseguridad y el pluralismo que debería proteger un Estado democrático? Con la llegada del nuevo presidente y presidenta y sus propuestas, resulta evidente que se consolida una tendencia política que privilegia el orden, la seguridad y el castigo como respuestas centrales.

Pero también será necesario observar qué ocurre con la pobreza, la desigualdad y la movilidad social, asuntos que no desaparecen porque un gobierno decida colocar la seguridad en el centro de su discurso.

Los datos son siempre una de las formas más útiles de aproximarnos a la realidad y pueden ayudarnos a formular otra pregunta: ¿la seguridad resuelve la pobreza o la pobreza sigue siendo uno de los factores que alimentan la inseguridad? La pregunta no pretende negar la necesidad de combatir el delito.

El problema aparece cuando la seguridad se convierte en la principal respuesta política frente a problemas que también tienen raíces económicas, sociales y educativas.

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5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en talcualdigital.com — el contenido pertenece a TalCual.

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