La gran industria alerta al Gobierno de paradas de sus fábricas este otoño por los altos precios de la energía
La gran industria española teme uno de los peores inviernos para sus fábricas por la crisis energética. Diez patronales que representan a sectores estratégicos del tejido productivo nacional han advertido al Ejecutivo de que los elevados precios de luz, gas y carburantes les están restando competitividad y obligando ya a hacer paradas selectivas de sus plantas manufactureras, según aseguran fuentes del sector. En línea con lo anterior, advierten de que la situación irá a peor en los próximos meses, dadas las alertas de altos precios que se avecinan .
Asociaciones como Anfac (automoción), Sernauto (proveedores de automoción), Aspapel (papel y cartón), Feique (química), AEGE (gran consumo), Gas Industrial (consumidores industriales de gas natural, gases renovables e hidrógeno), Sercobe (bienes de equipo), Oficemen (cemento), Unesid (acero y siderurgia) o Ascer (azulejos) han acudido a un encuentro este lunes con el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, y el ministro de Industria, Jordi Hereu, en el que han trasladado sus preocupaciones.
Según exponen fuentes presentes en la reunión celebrada en el Ministerio de Economía, que ha durado aproximadamente dos horas, los representantes industriales han advertido al Gobierno de que ya están constatando una “destrucción progresiva de consumo de energía”, lo que se traduce en una menor actividad fabril.
Los ministros han admitido su preocupación por la situación de precios que vive la economía actualmente y han recordado que las medidas de ayuda incluidas en los anteriores decretos finalizan el próximo 30 de septiembre. Aunque no han avanzado aún qué medidas tomarán a partir de entonces, sí que han trasladado a los presentes que Bruselas les obliga a ser cautos con las rebajas fiscales, aunque a su vez les insta a tomar acciones de reindustrialización.
Los presentes han advertido a los responsables públicos de que esperan precios de la electricidad el doble de caros que en agosto. Así, los fabricantes calculan que de unos 85 euros por megavatio hora (MWh) de coste eléctrico en verano se pasará durante el otoño a tener que producir por 170 euros por MWh. Además, a estas alturas ya están sufriendo precios récord del gas y de los carburantes que no veían desde hace cuatro años, cuando la invasión de Rusia sobre Ucrania desató una crisis energética sin precedentes desde el colapso petrolero de 1973. Todo ello les lleva a pensar que las paradas que ya se están dando a las horas donde es más caro fabricar vayan a más, lo que podría devenir en reducciones de turnos, que podrían afectar a sus plantillas. Además de la competencia exterior, temen que baje la demanda de sus productos por el encarecimiento de los mismos.
La gran industria ha acudido a la reunión tras ser convocada por el propio Gobierno, que pidió a los representantes de los diferentes sectores que dibujaran cuál es el escenario actual respecto de cómo estaban al inicio de la crisis energética desatada por la escalada bélica de Estados Unidos e Israel sobre Irán.
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