Un micrófono oculto en papel higiénico: la surrealista trama de espionaje que ha sacudido OpenAI
La última crisis de seguridad en el corazón de Silicon Valley la ha desatado un pendrive con grabadora .
El FBI ha detenido a Abdulrahman Alfozan, un ingeniero saudí de 35 años que llevaba apenas unos meses OpenAI , acusado de espiar a la propia empresa.
Se le acusa de intentar obtener información clave por la de las reuniones donde la cúpula de la compañía debatía aspectos claves sobre el futuro de la inteligencia artificial.
La jugada le puede salir bastante cara: cinco años a la sombra y 250.000 dólares de multa.
A finales de septiembre, Alfozan se coló presuntamente en una sala de juntas restringida en las oficinas de San Francisco, donde se tratan los asuntos de más alto nivel, discusiones que hablan de capacidades ultrasecretas, planes comerciales o contratos con el Gobierno de EE UU.
El método de infiltración fue casi cómico.
Un dispositivo de grabación cifrado, envuelto en papel higiénico y enchufado al puerto USB del televisor.
A partir de ahí, la chapuza fue en aumento.
El personal de seguridad no solo pilló a Alfozan merodeando sospechosamente alrededor de la tele en las cámaras del circuito cerrado, sino que días después encontraron una bolsa olvidada con un segundo aparato espía, su cartera y, para redondear el desaguisado, su propio documento de identidad.
Imagen del televisor y el dispositivo que ocultó el acusado.
Foto: Reuters Pero si la surrealista historia se quedaba corta, la propia OpenAI decidió ponerse la medalla tecnológica.
Afirman haber utilizado sus propios modelos de IA para analizar el dispositivo, rastrear su procedencia y dar con el sospechoso.
La guinda la puso la mujer del ingeniero, en cuya cuenta del popular chatbot aparecieron consultas sospechosamente precisas sobre cómo configurar exactamente ese modelo de grabadora.
El fondo del asunto, sin embargo, dista mucho de ser una anécdota simpática.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elconfidencial.com — el contenido pertenece a El Confidencial Tecnología.