Moncloa evita explicar por qué no informó de la entrada de buques de guerra marroquíes en Ceuta y la reduce a un hecho "puntual"
El Gobierno sigue sin aclarar por qué no informó públicamente de que buques de guerra marroquíes entraron sin autorización en aguas de Ceuta los días 30 y 31 de julio, coincidiendo con la entrada masiva de migrantes a la ciudad autónoma.
Pese a que el episodio obligó a intervenir a la Armada española, el Ejecutivo le resta importancia y lo reduce a un "hecho puntual" , de los que pueden producirse entre dos países vecinos separados por el Estrecho de Gibraltar.
Es la misma explicación que ofreció este lunes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en un corrillo con periodistas durante la recepción del 12 de octubre y que este martes ha repetido la ministra portavoz, Elma Saiz, sin despejar por qué lo sucedido no se había hecho público hasta ahora.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de este martes, Saiz ha evitado responder directamente a la pregunta sobre los motivos por los que el Gobierno no había dado cuenta de la incursión de los buques marroquíes.
En su lugar, ha insistido en que aquellos días se vivió una situación de "extraordinaria tensión" por la entrada masiva de personas procedentes de Marruecos , pero ha defendido que la interlocución con el país vecino fue "fluida y constante".
La portavoz ha zanjado el asunto asegurando que se trató de un "hecho puntual que se resolvió con absoluta normalidad", al tiempo que ha reivindicado las buenas relaciones diplomáticas con Rabat.
"Las relaciones diplomáticas con Marruecos se enmarcan dentro de la fluidez y las buenas relaciones con un país vecino", ha señalado.
La normalidad que defiende el Ejecutivo contrasta, sin embargo, con la dimensión del incidente.
Según publicó este lunes El País , al menos una fragata y varias patrulleras de la Marina Real marroquí penetraron sin autorización en aguas bajo soberanía española , en unas incursiones que se prolongaron durante los primeros días de agosto y que llegaron a generar riesgo de colisión entre embarcaciones militares de ambos países.
La Armada española tuvo que desplegar sus propios buques -primero la fragata Santa María, que sufrió una avería, por lo que fue sustituida por la Navarra- para disuadir a Marruecos y poner fin a estos movimientos.
Este despliegue evidencia que el episodio fue más allá de un simple tránsito de embarcaciones por una zona marítima compartida por dos países vecinos.
Desde Moncloa, por su parte, niegan que existiera intención alguna de ocultar lo ocurrido y defienden que se trata de un asunto que debía resolverse directamente entre España y Marruecos.
Fuentes gubernamentales insisten en que este tipo de situaciones no son extrañas en un espacio marítimo como el Estrecho de Gibraltar, donde la proximidad entre ambos países obliga a mantener una interlocución permanente.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.20minutos.es — el contenido pertenece a 20 Minutos Nacional.