Los vecinos de Villarejo de Salvanés se pagan sus fiestas y dejan fuera al alcalde
Los vecinos de Villarejo de Salvanés no están dispuestos a quedarse sin sus fiestas populares de verano esta próxima semana y se están volcando para organizarlas ellos mismos, en la medida de lo posible, después de que su alcalde, Jesús Díaz Raboso, decidiera suspenderlas por unos problemas administrativos.
El pueblo se ha puesto manos a la obra y ha preparado todo un programa de fiestas alternativo, con un presupuesto muy limitado, eso sí, pero repleto de actividades, incluida una pitada ante el ayuntamiento.En el programa se subraya que las actividades están propuestas «única y exclusivamente por vecinos, jóvenes, asociaciones y negocios» y se añade de forma tajante que el alcalde ni está ni se le espera: «Ayuntamiento, no», se subraya en el cartel vecinal de las fiestas, con una equis impresa al lado por si quedaba alguna duda.
Las actividades, explican, «no son una programación oficial de fiestas».
Son una «recopilación de propuestas organizadas por peñas y organizaciones locales para dinamizar el pueblo durante estos días», ante el «abandono del ayuntamiento». «Del pueblo para el pueblo», remarcan, y advierten de que «la participación es voluntaria, bajo la responsabilidad de cada asistente».
Cuando se confirmó la decisión del alcalde, del partido local Contigo, heredero de Ciudadanos, de «aplazar» los festejos de verano, sin poner siquiera una fecha alternativa, el pueblo se rebeló contra su regidor y tanto vecinos como la oposición política municipal, formada por el PSOE y el PP, se unieron para denunciar su «falta de previsión» y «mala gestión» y exigirle su dimisión.
El alcalde justifica la suspensión de las fiestas ante la ausencia de un interventor y un tesorero en el ayuntamiento, funcionarios de Administración Local con habilitación de carácter nacional cuya provisión corresponde al Gobierno, aunque si las plazas quedan vacantes las comunidades autónomas pueden auxiliar a los consistorios.
Sin los habilitados nacionales, sostiene el alcalde, no pueden formalizarse todos los contratos de las fiestas.
Pero las explicaciones del alcalde no convencen a casi nadie en este pueblo.
Los vecinos miran a otros municipios cercanos y comprueban que esto no pasa en ningún lado, porque los trámites se hacen «con previsión».
Los alcoranos no perdonan a Jesús Díaz este error de gestión y se temen que la suspensión afecte también a las fiestas patronales del 7 de octubre, en honor a la Virgen de la Victoria de Lepanto.
Este domingo está organizada una «quedada» ante el ayuntamiento para protestar «por la nefasta gestión de estos últimos años y por el abandono» del pueblo. «Nos vemos allí todos», se subraya en el cartel de convocatoria.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.