Güler, el genio de la lámpara
Nueva goleada.
El Madrid de Mourinho se ha hecho fuerte en su hogar.
El Bernabéu sigue asistiendo a triunfos continuos de este equipo fabricado para ganar y meter goles.
Muchos goles.
Y eso que sigue fallando algunas ocasiones clarísimas.
Pero con el portugués este Madrid tiene más colmillo y producto de esa hambre arriba llegan los errores del rival y el destrozo sin piedad.
Lejeune se desquició con un penalti infantil sobre Alvarito Carreras (buen partido del gallego) y con una pérdida ante Vini que concluyó con una pared majestuosa entre el lateral izquierdo y Mbappé, uno de los triunfadores de la veraniega velada.
Al descanso el Rayo estaba fulminado ante un Madrid explosivo, feliz y certero ante la guarida de ese portero indonesio, Emil Audero, que podrá contar en el futuro a sus nietos que jugó en el mejor estadio del mundo.
Su homónimo, Tibu Courtois, nos seguía regalando paradones sólo a su alcance en las pocas llegadas de los chicos de La Franja.
Pero después se durmieron...
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5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en as.com — el contenido pertenece a Diario AS.