Una terapia de 'células madre con GPS' desarrollada en Murcia reduce un 94% las fracturas por osteoporosis
Una única infusión intravenosa de células madre mesenquimales de la médula ósea modificadas para dirigirse hacia el tejido óseo se ha asociado con una reducción del 94% de las fracturas por fragilidad en mujeres con osteoporosis avanzada, según los resultados de un ensayo clínico de fase 1 desarrollado por investigadores españoles y estadounidenses y publicado en la revista científica Cell .
La investigación es fruto de la colaboración entre el Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia (HCUVA) y el Miami Veterans Affairs Medical Center de EEUU.
También ha participado la Universidad de Murcia (UMU) y del Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria (IMIB), además de grupos académicos de la Red de Terapias Avanzadas del Instituto de Salud Carlos III.
El ensayo incluyó a diez mujeres de entre 51 y 72 años con osteoporosis avanzada y al menos una fractura por fragilidad.
Todas recibieron una única infusión de células madre obtenidas de su propia médula ósea, cultivadas y modificadas antes de ser administradas por vía intravenosa.
El objetivo principal del estudio era evaluar la seguridad de esta estrategia.
Durante un seguimiento medio de seis años, ninguna de las pacientes presentó acontecimientos adversos graves relacionados con el tratamiento.
Los investigadores observaron además una reducción de las fracturas, un aumento significativo del área de tejido óseo y de la densidad mineral ósea volumétrica, así como una mejora sostenida de los marcadores relacionados con la formación de hueso.
Antes de recibir la terapia, las participantes sufrían de media más de una fractura cada dos años, mientras que después del tratamiento la frecuencia se redujo hasta prácticamente cero.
También se registraron mejoras en el dolor y la discapacidad en buena parte de las pacientes.
La estrategia emplea células madre mesenquimales modificadas mediante una técnica de ingeniería de azúcares denominada exofucosilación enzimática .
Esta modificación añade temporalmente un azúcar a una proteína de la superficie celular y genera una estructura denominada HCELL, que facilita que las células se adhieran a los vasos sanguíneos de la médula ósea y puedan acceder al tejido óseo.
Los investigadores describen esta modificación como un "GPS transitorio" que permite dirigir las células hacia el hueso .
La modificación no altera el material genético de las células y desaparece progresivamente después de cumplir su función.
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