Medio centenar de manteros y 'lateros' toman Sol con la ayuda de los acampados
El paisanaje en la Puerta del Sol siempre ha sido de lo más diverso, pero en tiempos de precampaña navideña y colocación de las luces para despedir el año 2026 a los acampados desde hace casi un mes se les han sumado unos aliados que llevaban tiempo desplazados de la plaza: los manteros.
Porque, al calor de los acampados, han regresado los vendedores ilegales que, desde la pandemia, andaban de capa caída en el kilómetro cero madrileño.
Así lo indican fuentes policiales a ABC, que hablan de medio centenar de estas personas en torno a la protesta, intentando hacer su agosto en octubre.
A ellos, además, se ha sumado una jungla de 'lateros', distribuidores de cervezas a un euro allá donde se acumule una multitud.Mientras que el comercio legal, sobre todo las pymes que pagan sus impuestos, pasan una racha penosa a causa de la acampada, quienes se dedican al top manta ven el camino expedito, habida cuenta de que saben que la Policía Municipal, en estas circunstancias, no puede actuar contra ellos.
En la Comisaría del Distrito de Centro Sur, con sede en la cercana calle de la Montera, son conscientes de la situación: «Desde hace una semana aproximadamente, hay unos 50 manteros en torno al perímetro de la acampada, sobre todo en la zona más cercana a Montera.
Cuando los agentes nos acercamos, ellos, con la ayuda de los acampados, esconden el género en las tiendas de campaña».Efectivamente, aprovechan el carácter 'provisional' de vivienda de esas estructuras para utilizarlas como espacio inviolable, lo cual es muy discutible.
De cualquier modo, los distintos policías municipales consultados por este diario detallan que sus mandos les han prohibido entrar en la acampada. «Puede crearse un mal mayor si lo hacemos», apuntan. «Los manteros, en condiciones normales, al vernos aparecer solían correr por las calles, empujando a viandantes como escudos humanos, de modo que nos tuviésemos que parar a auxiliar a esos ciudadanos y ellos conseguían escapar», explican, en referencia a la incapacidad de actuar contra ellos como viene siendo habitual: «No podemos correr el riesgo de que haya una persecución con la que hay montada en la plaza, que no tiene zonas de evacuación y casi tampoco de tránsito ». «Los acampados –añaden– les ayudan a meter la ropa falsa entre sus pertenencias.
Se ha ordenado establecer patrullas a pie en torno al perímetro para ahuyentar la venta ambulante.
Pero esto ya es lo que nos faltaba», dice otra fuente, en referencia al zoco ilegal.
En Centro Sur están sufriendo los daños colaterales de la protesta más violenta.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC España.