Apoyar a la Presidenta, aunque no lo entienda
El oficialismo y algunos colaboradores espontáneos están embarcados en un esfuerzo por normalizar la rebelión de Rubén Rocha Moya y plantear su intento de regresar a la gubernatura como un lance derivado de su arrogancia y mal cálculo político, que fue manejado con talento por la presidenta Claudia Sheinbaum para evitar una fractura en Morena .
Intenta neutralizar información y argumentos sobre el papel que jugó el expresidente Andrés Manuel López Obrador en este affaire , porque aceptarlo sería reconocer que, en efecto, hay un choque entre ellos.
El spin en los medios ha sido reforzado por Sheinbaum durante dos días en la mañanera, señalando que las columnas políticas que hablan de la intervención de López Obrador son “política ficción” o, abiertamente, como escaló ayer, “mentiras” de algunos de nosotros.
No hay que tomarlo personal, sino como parte de la dialéctica entre los medios y el poder.
Hay que admitir que la palabra de la Presidenta pesa más que la de cualquier periodista, pero también que la palabra de la Presidenta pesa menos que la realidad.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en vanguardia.com.mx — el contenido pertenece a Vanguardia (Coahuila).