Casi la mitad de los inmuebles revisados en Carabobo presenta daños severos a casi tres meses de los sismos
Valencia. A raíz del doblete sísmico del 24 de junio pasado, 653 inspectores certificados por el Colegio de Ingenieros de Carabobo iniciaron un despliegue para examinar los daños ocasionados por el fenómeno natural. Hasta la fecha, el equipo técnico ha evaluado 2435 inmuebles en la entidad, de los cuales la mayoría registra afectaciones graves o estado de colapso total.
Carlos Muñiz, directivo del Colegio de Ingenieros de Carabobo y coordinador regional de la comisión, informó a Crónica Uno que esta labor ha permitido avanzar tanto en la clasificación de las estructuras como en la capacitación del personal calificado.
Las solicitudes iniciales recopiladas de forma gratuita en la sede del gremio se encauzaron formalmente con el respaldo de Protección Civil para garantizar la seguridad de la población.
El balance detalla que 1173 personas se inscribieron para participar en las jornadas de formación, alcanzando la acreditación formal de los 653 profesionales que ejecutan el trabajo de campo. Aunque la comisión recibió inicialmente 2149 solicitudes, el alcance de las revisiones superó la cifra proyectada al abarcar 2435 propiedades.
Del total de inmuebles evaluados, 18,2 % recibió clasificación verde, 30,1 % amarilla y 43,7 % roja. El 8,1 % restante corresponde a viviendas que, según el diagnóstico, colapsaron por completo. Debido al temor de perder sus hogares en los inmuebles clasificados con daños severos, las autoridades del gremio han llamado a guardar la calma.
La categoría roja representa el porcentaje más elevado dentro del informe presentado por la comisión. Muñiz explicó que las edificaciones dentro de este rango se consideran no habitables, un nivel de riesgo que prohíbe la estancia de personas hasta descartar fallas graves, aunque precisó que dicho diagnóstico puede reconsiderarse en etapas posteriores.
Por lo tanto, la clasificación inicial no constituye un dictamen definitivo para cada estructura.
Las edificaciones marcadas en amarillo corresponden a inmuebles que requieren precaución y una inspección más detallada. De acuerdo con Muñiz, estas estructuras no exigen necesariamente un desalojo, pero sí precisan instrucciones específicas sobre las reparaciones requeridas.
“En las amarillas básicamente son de precaución, no necesariamente hay que desalojar”, aclaró.
Durante esta etapa, los especialistas determinan el alcance de las reparaciones, los materiales adecuados y el tipo de profesional apto para ejecutar las obras. Un caso particular se presentó en la avenida Bolívar de Valencia, donde los ingenieros midieron la verticalidad de un edificio, la alineación recta de su estructura, para descartar problemas estructurales y transmitir sosiego a la comunidad.
El vocero del Colegio de Ingenieros exhortó a propietarios y condominios a evitar intervenciones improvisadas y a contratar personal certificado para realizar las obras. Los especialistas han recalcado que ocultar una grieta sin evaluar su origen causa la pérdida de información clave sobre el interior de la estructura.
El proceso de evaluación consta de tres etapas.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en cronica.uno — el contenido pertenece a Crónica Uno.