La historia detrás de la durísima autocrítica de Robert Plant sobre el concierto de Led Zeppelin en Knebworth: “Fue un concierto de...”
El cantante Robert Plant calificó como “ un show de mierda” la actuación de Led Zeppelin en Knebworth el 4 de agosto de 1979 , en declaraciones recogidas por la revista especializada Far Out Magazine , al recordar un regreso a Gran Bretaña fuertemente condicionado por la presión y los nervios acumulados dentro de la banda.
Aquel espectáculo representaba el retorno tras cuatro años de ausencia en las presentaciones en vivo dentro de suelo británico.
La reaparición pública ocurría luego de un período doloroso para los integrantes del grupo, atravesado por acontecimientos dramáticos que habían paralizado por completo sus actividades profesionales y puesto en duda la continuidad del proyecto.
Tragedias personales, consumos y el embate del punk El punto más crítico de aquel paréntesis se produjo en julio de 1977, cuando la muerte del hijo de Plant , Karac, con tan solo cinco años, obligó a la cancelación inmediata de la gira por los Estados Unidos.
Devastado por la pérdida familiar, el músico se recluyó lejos de la industria musical durante varios meses, alimentando los rumores sobre un retiro definitivo.
De manera simultánea, la dinámica interna de la banda sufría el deterioro causado por los problemas de adicción del guitarrista Jimmy Page, cuya salud se encontraba resentida por el consumo severo de sustancias.
Esta combinación de luto personal y crisis física redujo al mínimo la capacidad del cuarteto para ensayar con regularidad y preparar un regreso a la altura de sus años de gloria.
A este panorama sombrío se sumó una transformación radical en el mapa de la música popular.
La impetuosa irrupción de la ola punk , liderada por conjuntos jóvenes e irreverentes, cuestionaba abiertamente la vigencia de las grandes bandas de estadio , tachándolas de aburridas y desconectadas de las inquietudes de la juventud de la época.
La mirada implacable frente a las grabaciones en DVD En ese contexto hostil, el grupo aceptó encabezar el festival de Knebworth en dos fechas programadas para los días 4 y 11 de agosto de 1979.
La magnitud del evento congregó a 200.000 espectadores en total, en una muestra de devoción popular que desbordó los campos de Hertfordshire y convirtió el predio en un hito de la cultura juvenil.
Sin embargo, la experiencia de haber actuado ante una multitud tan abrumadora no dejó conforme al cantante.
Décadas después, en declaraciones difundidas por la publicación británica especializada Far Out Magazine , el vocalista cuestionó el desempeño colectivo e interpretó que la falta de fluidez había arruinado pasajes enteros del repertorio preparado para la velada.
De acuerdo con el testimonio reproducido en Far Out Magazine , la tensión alteró su percepción durante el desarrollo del recital.
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