Cómo recuperar el cerebro «oxidado» de los niños antes de la vuelta al cole
Con septiembre a la vuelta de la esquina, muchas familias empiezan a preguntarse si deberían aprovechar estas dos últimas semanas de vacaciones para recuperar hábitos y conocimientos antes de volver a las aulas .
Después de varios meses sin practicar habilidades aprendidas y practicadas durante el curso, como leer, calcular o mantener la atención durante una tarea, recuperar el ritmo puede hacerse cuesta arriba.
Así lo corrobora, al menos, una encuesta realizada recientemente por TusClasesParticulares más de 1.000 profesores, en la que se revela que el 79% prevé que, como mínimo, la mitad de sus alumnos regresará a clase habiendo perdido parte de los conocimientos o habilidades adquiridos durante el curso.Es lo que los expertos denominan como ' Summer Slide ' o pérdida de aprendizaje durante las vacaciones .
Sin embargo, más que de un olvido completo, los expertos prefieren hablar de una especie de «oxidación» cerebral: los conocimientos siguen ahí, pero puede costar más recuperarlos y utilizarlos con la misma agilidad que antes del verano.¿Qué significa que un niño vuelva «oxidado»? Según Raquel Muñoz Navarro, psicóloga general sanitaria especializada en el ámbito infanto-juvenil, los aprendizajes que estaban bien consolidados no desaparecen necesariamente durante las vacaciones, pero sí pueden perder fluidez y automatismo . «El niño sigue sabiendo dividir, pero tarda el triple; sigue leyendo, pero más despacio y comprendiendo menos», explica, para tranquilidad de los padres.
También es normal, añade, «que se desentren hábitos menos visibles relacionados con el aprendizaje: sentarse a trabajar, mantener la atención, organizar el material o sostener el esfuerzo durante una tarea».
La experiencia de los profesores encuestados apunta en la misma dirección.
El 40% de los docentes participantes identifica como primera señal de pérdida de ritmo que al alumno le cueste recordar contenidos ya trabajados, mientras que otro 32% observa que reaparecen errores básicos que antes no cometía.
En Primaria, estas señales pueden apreciarse especialmente en habilidades que durante el curso se practican prácticamente a diario.
Nani Conde, pedagoga y maestra de Educación Infantil y Primaria, señala que algunos alumnos que en junio leían con fluidez pueden necesitar releer para comprender en septiembre; otros vuelven a dudar ante operaciones sencillas de cálculo o cometen faltas de ortografía que parecían superadas.Recomendaciones útiles¿Se puede hacer algo todavía en estos quince días? Sí, pero recuperar el ritmo no significa intentar condensar todo el verano en las últimas semanas. «Mi consejo es que las familias no intenten recuperar en dos semanas todo lo que no se ha hecho durante el verano.
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