¿Cómo perder de forma sencilla esos kilos de más que has cogido en vacaciones?
Uno, dos... tres, incluso cuatro kilos de más puedes haber ganado estas vacaciones.
Subirse a la báscula es uno de los primeros gestos que se suelen realizar al volver a casa tras el veraneo, abrir maletas, poner lavadoras y darse esa primera ducha.
Después de un buen periodo de descanso y desconexión, este aumento de peso supone una bofetada de realidad en la vuelta y el punto de partida al propósito de perder esos kilos de más cuanto antes.
Lejos de echarnos las manos a la cabeza y angustiarnos, José Ruiz, experto en cambios físicos y CEO de Malagaentrena , invita a la calma.
Asegura que la buena noticia es que, en la mayoría de los casos, no hace falta hacer una dieta extrema ni entrenar todos los días para recuperar el peso.
Sólo es necesario volver a retomar los hábitos de antes de las vacaciones.
Recomienda huir de las prisas, de pensar en automático en comenzar una dieta detox, en ayunos imposibles, entrenamiento de dos horas, eliminar los hidratos de carbono, y una lista interminable de medidas que prometen recuperar en una semana lo que ha cambiado durante varias.
La realidad suele ser mucho más sencilla .Según este experto, lo primero que hay que tener en cuenta es que lo más probable es que «no hayas ganado tanta grasa como crees.
Uno de los errores más habituales es pensar que esos dos o tres kilos que marca la báscula son grasa corporal.
Y normalmente no es así», puntualiza.Añade que después de unas vacaciones es frecuente acumular más líquidos por un mayor consumo de sal, más glucógeno muscular por haber comido más hidratos de carbono, mayor contenido digestivo por comidas más abundantes e, incluso, cierta inflamación provocada por el alcohol, el calor o dormir peor. «Todo eso hace que el peso aumente temporalmente-explica Ruíz-.
Por eso muchas personas pierden una parte importante de esos kilos simplemente volviendo a su rutina durante la primera o segunda semana.
No intentes compensar el verano.
El mayor error llega cuando aparece el pensamiento de 'ahora tengo que recuperar el tiempo perdido'.
Y eso suele traducirse en entrenar todos los días, comer muy poco, eliminar alimentos de forma radical, intentar perder varios kilos en muy poco tiempo...».El problema para este entrenador es que en estos casos el cuerpo interpreta esa situación como un nuevo estrés, lo que provoca que aparezca hambre constante, cansancio, ansiedad y, finalmente, el abandono. «No necesitas castigar a tu cuerpo.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC Bienestar.