Así se gestó el anuncio del cese de la violencia de ETA: «No nos lo creímos»
«No nos lo creímos.
Parecía otro engaño más.
Nosotros seguimos trabajando igual, como si no hubieran anunciado nada».
Responsables de la lucha antiterrorista en el País Vasco, que hoy centran su atención en grupos de la izquierda aberzale como Gazte Koordinadora Sozialista (GKS) o Jardun , recuerdan así el 20 de octubre de 2011.
Ese día, hoy hace 15 años, Iratxe Sorzabal, David Pla e Izaskun Lesaka comunicaban en un vídeo grabado en euskera y castellano el cese de la «actividad armada de ETA», con el rostro tapado y desde la clandestinidad .
La banda terrorista, ahogada ante la persecución de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE) y el rechazo de la sociedad civil, aún tardaría siete años en anunciar su desmantelamiento total: «La entrega de armas fue un teatro.
Los zulos siguen perdidos.
No las entregaron todas.
Se las puede alguien en el monte».
Aquel anuncio llegó tres días después de la Conferencia de Ayete.
Un evento que hoy utiliza la izquierda aberzale para promover la idea de que la violencia fue fruto de la lucha entre dos bandos y el final del terrorismo el resultado de la voluntad del nacionalismo y la negociación. «En 2011 en Ayete se puso la base para la resolución integral del conflicto político que enfrentaba Euskal Herria con el Estado español», reivindicó este mismo domingo Gorka Elejabarrieta, secretario de Relaciones Políticas y portavoz de EH Bildu en el Senado: «Consideramos que existen múltiples violencias, múltiples víctimas y que hay que reconocer al conjunto de ellas» (ETA asesinó a 853 personas, perpetró 3.500 atentados, dejó más de 7.000 víctimas y hay 379 muertes sin resolver donde no colaboran los etarras).Tal y como narra Gaizka Fernández Soldevilla en su trabajo 'El final de ETA: de la socialización del sufrimiento a la derrota policial de la banda', en 2006, por iniciativa del entonces presidente del Partido Socialista de Euskadi (PSE) Jesús Eguiguren, se había establecido un diálogo entre ETA y el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero .
Sin embargo, este no tardó en desbaratarse, pues en diciembre de ese mismo año los etarras usaron 200 kilos de explosivo para hacer volar la T4 del aeropuerto de Barajas, en un atentado donde fallecieron los ecuatorianos Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio.
La Audiencia Nacional probó que Martín Sarasola, Igor Portu y Mikel San Sebastián, integrantes del 'comando Elurra', recibieron en septiembre de 2006 el encargo de Garikoitz Aspiazu Rubina 'Txeroki'.
Precisamente, el entonces jefe del aparato militar de la banda terrorista, que hoy sale de la cárcel de Zubieta (Guipúzcoa) con la autorización del artículo 100.2 del Gobierno vasco, fue detenido en noviembre de 2008.
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