David Céspedes, experto en longevidad: «El ayuno intermitente todos los días no es bueno para el tejido graso, le agredes, terminas comiendo más y no adelgazas»
No existe una fórmula mágica, pero sí que hay patrones de alimentación que están más asociados a una vida más longeva que otros.
Y es que que la comida es clave para el envejecimiento saludable es, a estas alturas, una verdad incuestionable.El camino hacia el centenarismo sin deterioro cognitivo y con una razonable autonomía física no solo está marcado por la calidad de lo que comemos, sino también, en gran medida por la cantidad.
Y es que la restricción calórica - sin llegar a la desnutrición obviamente - ha sido extensamente estudiada como medida para aumentar nuestros años en la Tierra, aunque la mayoría de la evidencia proviene de modelos animales.En este contexto existe una estrategia que cada vez es más popular como es el ayuno intermitente, con el que muchos buscan mejorar su salud metabólica, reducir la inflamación o perder algunos kilos.Redes sociales, blogs y plataformas de bienestar se llenan de testimonios que hablan de mayor energía, pérdida de grasa, mejora metabólica o incluso prevención de enfermedades.
Sin embargo, aunque útil en muchos casos, no son pocos los nutricionista que invitan a mirar esta tendencia con espíritu crítico.«Un ayuno intermitente todos los días no es bueno para el tejido graso»El ayuno intermitente practicado cada día puede resultar contraproducente para perder peso, según ha advertido el doctor David Céspedes, experto en longevidad.
El especialista sostiene que esta práctica puede «agredir» el tejido graso, reducir la leptina -la hormona relacionada con la saciedad- y favorecer que la persona termine comiendo más dentro de su ventana de ingesta.«El ayuno intermitente, si tú comes menos, es efectivo para perder peso, pero vuelves otra vez a jugar con la agresión al tejido graso», explica el experto. «Un ayuno intermitente todos los días no es bueno para el tejido graso, le agredes, haces que la leptina baje y al final lo que terminas es en la ventana que tienes de oportunidad para comer, terminas comiendo más y no adelgazas».Para Céspedes, el problema está en convertir una herramienta concebida inicialmente para estudiar la longevidad en una solución universal para controlar el peso. «El tema del ayuno intermitente se estudió con una cosa muy concreta y era en longevidad, en aumentar nuestra esperanza de vida», recuerda.El ayuno intermitente puede disparar tu estrésEl médico reconoce que, en los animales utilizados habitualmente en investigación, esta práctica puede aumentar la esperanza de vida.
No obstante, matiza que los estudios realizados en monos rhesus no permiten trasladar ese beneficio de forma directa a los seres humanos.También pide prudencia con la autofagia, un proceso celular que se activa cuando el organismo dispone de menos energía procedente de los alimentos.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC Bienestar.