3E y tercerización de la soberanía, por Rafael Uzcátegui
Desde el 3 de enero hemos dedicado tiempo a intentar comprender lo que ocurrió en Venezuela.
Entre las explicaciones más frecuentes hay dos que me parecen insuficientes.
Una presenta la operación estadounidense como parte de una nueva Doctrina Monroe, con la que Washington pretende recuperar su influencia sobre América Latina en el contexto de una segunda Guerra Fría.
La otra atribuye un papel decisivo a la estrategia de María Corina Machado y sectores de la oposición.
Ambas interpretaciones contienen elementos ciertos, pero por sí solos no explican la cadena de acontecimientos.
Hay otras dinámicas, relacionadas con las transformaciones del poder mundial, que estamos dejando fuera del análisis.
Es un riesgo que corremos quienes llevamos tantos años intentando descifrar lo que sucede en Venezuela: hemos perdido de vista el panorama global del que también formamos parte.
Hace unos días leí un artículo de María Alejandra Aristeguieta, «Cuando el poder pierde disciplina», publicado en Encuentro Humanista, que me ayudó a mirar el problema desde otro ángulo.
La autora habla de la pérdida de «disciplina colectiva» en las relaciones internacionales.
La idea es que, incluso durante la Guerra Fría, cuando Estados Unidos y la Unión Soviética se disputaban la influencia sobre buena parte del planeta, existían ciertos límites que ambas potencias respetaban.
No porque confiaran una en la otra, sino porque sabían que llevar sus enfrentamientos hasta las últimas consecuencias podía resultar desastroso.
Aristeguieta sostiene que esa capacidad de contención se está perdiendo.
Las reglas internacionales siguen existiendo, pero cada vez tienen menos fuerza para limitar a quienes poseen suficiente poder para ignorarlas.
Esto ayuda a comprender por qué las tensiones actuales no son simplemente una segunda Guerra Fría.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en talcualdigital.com — el contenido pertenece a TalCual.