Caminando por Caracas con Andrés Bello
“¿Hemos entendido en Venezuela, la huellas del tiempo?.
Donde no hay comprensión, no hay respeto, admiración, ni cariño.
Y sin afecto la república ni dura ni nace” sentencia Bello.
Mi corazón latía a más velocidad.
Una lágrima de frustración y nostalgia se escapa en mi mejilla Una conversación imposible sobre la república posible y el arte de no perder la civilización… Caracas tiene la virtud de poner a conversar a los vivos con sus muertos.
Basta caminar por ciertas calles, mirar una iglesia antigua, disfrutar el olor de la biblioteca de un convento e imaginar los patios donde estudiaron aquellos muchachos que parieron una república.
Así la historia no ha muerto.
Sólo espera que conversemos con ella.
Mariano Picón Salas escribió que Bello quería construir la civilización americana mediante la educación, la lengua, el derecho, la historia y las instituciones.
Mariano consideró ese proyecto como una de las grandes tareas inconclusas del prócer hispanoamericano.
Cuánto desearía preguntarle sobre estas interrogantes de su vida. […] De pronto, caminando plácidamente por Las Mercedes [cerca de la esquina de Luneta donde nació Andrés de Jesús, María y José Bello López], escucho una voz que me increpa.
Caminando demasiado deprisa.
Y me volví al oir de una voz.
El hombre llevaba levita oscura, sombrero, mirada tranquila y esa expresión de quien ha pasado buena parte de su vida leyendo mientras otros discutían.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.analitica.com — el contenido pertenece a Analítica.