Aurelio Rojas, cardiólogo: «Hay personas con unas variantes genéticas que pueden dormir 5 o 6 horas sin sufrir las consecuencias del resto de humanos»
No todas las personas duermen las mismas horas ni tienen las mismas necesidades de descanso.
Hay quienes se sienten bien tras siete horas de sueño, mientras que otras personas necesitan más tiempo para recuperarse y afrontar el día con energía.
La edad, el estado de salud, el nivel de actividad y la calidad del sueño influyen en esta diferencia.Sin embargo, la agenda laboral puede limitar las horas de descanso de manera habitual .
Los turnos de noche, los horarios muy tempranos o los trabajos con jornadas cambiantes hacen que muchas personas no puedan acostarse y levantarse siempre a la misma hora, lo cual dificulta sobremanera crear una rutina estable para dormir.De hecho, las jornadas laborales de muchas personas motivan que el descanso deba producirse durante el día.
Dormir con luz natural, con más ruido en la calle, con movimiento en casa o con interrupciones constantes suele empeorar las condiciones.Cuando el entorno no acompaña el reposo no cumple la función reparadora que la salud exige .
Porque, realmente, no se trata solo de acumular horas tumbado, sino de lograr que el cuerpo y la mente se recuperen por completo.
Aunque también puede ocurrir que una persona que duerma menos tiempo mantenga un descanso más continuo y de mejor calidad.Una idea equivocadaAurelio Rojas, cardiólogo , recuerda que algunas personas creen tolerar bien dormir poco durante varios días.
No obstante, explica que esa sensación no significa necesariamente que el cerebro y el cuerpo estén funcionando igual de bien. «Tras varias noches durmiendo poco, se ha visto que el rendimiento, la memoria y la capacidad de concentración disminuyen drásticamente, aunque la persona se esté sintiendo perfectamente ».El especialista también señala que la genética tiene un papel importante en casos concretos.
En sus palabras, «hay personas con unas variantes genéticas que pueden dormir 5 o 6 horas sin sufrir las consecuencias del resto de humanos».
Se trata, según explica, de un pequeño grupo con variantes genéticas conocidas como DEC2 , por lo que no es una situación que pueda aplicarse a la mayoría.La diferencia más frecuente, según este cardiólogo y divulgador médico de referencia en España, está en la calidad del sueño. «No es lo mismo dormir siete horas y despertarte varias veces, que siete horas de sueño profundo y reparador».
Los relojes y las aplicaciones pueden aportar datos orientativos sobre esos despertares , aunque no sustituyen una valoración médica si existen problemas persistentes.«Tras varias noches durmiendo poco, el rendimiento, la memoria y la capacidad de concentración disminuyen drásticamente»La idea principal es que no hay una cifra idéntica para todo el mundo, pero sí conviene proteger el descanso de forma regular .
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